domingo, 3 de febrero de 2013

FOTÓGRAFA SUDAFRICANA HACE FOCO EN LAS MINORÍAS


La fotógrafa sudafricana Zanele Muholi es negra y lesbiana y trabaja con tesón en un proyecto ambicioso e inédito: poner cara a los homosexuales negros de su país y de África, retratar su historia, la vida de una minoría nunca redimida en los medios, los libros y los museos. Su exposición "Faces and Phases" se muestra en el Instituto Goethe de Johannesburgo. 

Sudáfrica es el único país de África que reconoce a los homosexuales derechos como el del matrimonio y la adopción, en un continente donde la persecución es habitual.

La exposición "Faces and Phases" (Faces y Fases) que se muestra estos días en el Instituto Goethe de Johannesburgo es una selección de retratos que, más allá de su belleza, aspiran a fortalecer la autoestima de una comunidad herida y a presentarla tal como es a quienes la desconocen o desprecian.


La homofobia sigue siendo un mal muy extendido en el país de Mandela, especialmente en los barrios populares y las zonas rurales, donde vive la mayoría negra, donde la homosexualidad es vista a menudo como una moda blanca, inmoral y ajena a la cultura africana. Las imágenes de Muholi retratan a quienes se enfrentan cada día con el estigma y el miedo, con el asesinato y las llamadas "violaciones correctivas" con las que hay quien cree "curar" a las lesbianas.

"Quiero documentar la vida de los gays, lesbianas y transexuales negros, sus momentos de alegría y de tristeza, sus bodas y sus funerales, todos los aspectos de unas vidas de las que nadie se ha ocupado ni se ocupa", explica a la agencia EFE la artista.

Los amigos y las redes que tejen otros activistas gays como ella le ayudan a tener presencia en una parte mayor del territorio sudafricano.

La propia Muholi cuenta con colaboradores en Johannesburgo, Ciudad del Cabo, Durban y otras zonas del país, y ofrece a las lesbianas interesadas cursos de fotografía para que sumen sus empeños al proyecto. "En Sudáfrica tenemos leyes, pero debemos garantizar que nadie sea discriminado, perseguido o excluido por sus semejantes por su condición sexual", aclara.

"Necesitamos galerías y museos en nuestras ciudades y pueblos para decir quiénes somos, para humanizar a nuestra gente tal y como los historiadores humanizan a los heterosexuales", añade la fotógrafa.

El gran objetivo de la fotógrafa es crear un gran fondo documental de imágenes con sus pies de foto, con nombres e historias de gays sudafricanos que —como ella misma dice y muchos en África aún olvidan— son también "alguien", "amantes, hijas, hermanos y tías de otras personas".