domingo, 24 de febrero de 2013

LA REUNIÓN DE LOS TRABAJADORES CESANTEADOS CON LA MINISTRA DE CULTURA


La reunión se realizó en el segundo piso de La Mirage, donde está el despacho de la ministra de Innovación y Cultura de la provincia de Santa Fe. Fue el 8 de febrero de este año, ya era pública la carta a la comunidad santafesina de los 60 trabajadores de la cultura que fueron cesanteados a principios de este año. Ana Laura Retamoso, una de las trabajadoras que participó de esa reunión nos brindó detalles de lo conversado.

Ana Laura es una joven que fue coordinadora en El Molino, junto a otros  trabajadores y trabajadoras de la cultura. Lo hicieron durante más de un año. A lo largo de su desempeño sufrieron desprolijidades administrativas en la remuneración de sus haberes, pero no por ello dejó de ponerle pasión a la actividad que como docente llevaba adelante en ese espacio. A fin de año le llegó la confirmación de una noticia que ya flotaba en el aire, tanto ella como otros compañeros de El Molino, pero también de La Redonda serían reemplazados por pasantes.

A partir de ese momento, los cesanteados dieron a conocer a través de una “carta a la comunidad” que circuló por las redes sociales la situación que estaban atravesando. También iniciaron una presentación judicial patrocinada por el abogado Domingo Rondina. Sin embargo, lo más importante fue mantenerse unidos y seguir reclamando a viva voz para ser escuchados por quienes tienen responsabilidades políticas. No podían entender que las políticas culturales de este gobierno, que en más de una ocasión mencionó en sus discursos que el dinero destinado a cultura era una inversión y no un gasto, ahora se diera de bruces con la realidad.

Después de mucho deambular, pudieron conseguir que la ministra María de los Ángeles González los atendiera personalmente. “Fuimos unos pocos al despacho de la ministra, pero lo hicimos en representación de los sesenta despedidos”, nos cuenta Ana Laura. “Confiábamos que la ´Chiqui´ que nos conocía y era quien trazaba las líneas de trabajo iba a entendernos. Nos recibió muy amablemente y dijo que estaba al tanto de lo ocurrido, que incluso leía el facebook donde hacíamos los reclamos. Sin embargo, siguió diciendo que nuestra situación se debió a un mal entendido, un error en la comunicación al no explicársenos con claridad que la relación iba a ser temporaria.”

Ana Laura, mencionó que le respondieron a la ministra que este error en la comunicación no existió, porque “cuando fuimos convocados se nos solicitó la presentación de currículos  para trabajar como docentes, no como pasantes o para capacitarnos. Ejercimos como Docentes Coordinadores de Espacios Lúdicos, y en el área de producción de materiales, así nos llamaban. Si nos hubieran dicho que se trataban de pasantías, muchos de nosotros no hubiéramos aceptados porque tenemos posibilidades de trabajar dignamente.”

Ana Laura agrega: “le comentamos a la Ministra también que nuestro derrotero laboral fue muy desprolijo, ya que en un primer momento nos hicieron facturar por nuestra actividad como si fuéramos monotributistas, como no todos estábamos inscriptos en esa categoría impositiva, nos sugirieron que buscáramos facturas de terceros y las presentáramos para poder cobrar. Le explicamos que esto fue durante los primeros tiempos, pero en junio de 2011 se nos comunicó que nos asignaron ´horas culturales´, horas docentes del Ministerio de Educación que nos ubicaban como interinos, teniendo así los beneficios y obligaciones salariales de ´ser docentes´: antigüedad, aportes jubilatorios, obra social, descuentos por los días de paro docente, aumentos, incentivo... Y que en ese momento autoridades del Ministerio de Innovación y Cultura nos dijeron que fue en beneficio nuestro, ya que era una forma ´digna´ de pagarnos por nuestro trabajo. Creímos que era así, hasta que inesperadamente en marzo de 2012 fuimos reunidos por el Secretario de Producciones, Industrias y Servicios Culturales, Pedro Cantini, quien nos informó que nuestra función en el espacio no era la de trabajadores, sino que estábamos siendo capacitados y por consiguiente nuestro ´proceso de aprendizaje´ culminaría en un período determinado. Pasando en limpio, perdíamos nuestra fuente de trabajo. Esta noticia nos defraudó, enojó, e indignó, ya que siempre se supo que deberíamos irnos, solo que ´olvidaron´ comunicárnoslo."

Ana Laura Retamoso, mencionó que la ministra les dijo que la separación de los dos ministerios, el de Cultura y el de Educación, estaba provocando algunos reacomodamientos y recortes presupuestarios, pero mucho más no agregó. En su despacho estuvo acompañada en todo momento por Federico Crisalle. Ella lo presentó como su amigo y fue el encargado de llevar adelante la mayor parte de la conversación. Esto nos extrañó mucho porque una de las características de la ´Chiqui´ es su locuacidad, pero lo aceptamos como parte de las reglas del juego. Después de la reunión, nos enteramos que su amigo era abogado y provenía del Gabinete Joven donde se había desempañado como coordinador técnico.”

Los Coordinadores cesanteados habían ido con muchas expectativas a la reunión y salieron decepcionados ya que la ministra en persona les dijo que no había marcha atrás y que lo único que podía prometerle era la realización de un escalafón interno para ser convocados en próximas actividades, se estaba por realizar ´La Plaza de la Casa´ y quizás los convocaran para trabajar allí. No fue así, de ninguna manera.

Ana Laura nos cuenta que la entrevista en La Mirage terminó con una recomendación que no lograron entender, “ya que nos dijo que si íbamos a hacer manifestaciones o actos de protesta que fuéramos discretos. Parece que les importa mucho más cuidar su imagen que dar respuestas a nuestros a derechos.”

LA VIDA COTIDIANA EN LOS ESPACIOS
La Fábrica Cultural El molino fue inaugurada el domingo 19 de diciembre de 2010;  La Redonda, el miércoles 29. En ambos casos la apertura contó con la presencia del gobernador de aquel entonces, Hermes Binner. Fueron las dos obras más importantes encaradas por el Ministerio de Innovación y Cultura en al ciudad de Santa Fe, con un costo millonario para su concreción se las presentó como emblemas del Bicentenario.  Después de décadas de abandono, dos íconos de la ciudad recuperaron visibilidad, uno en boulevard y otro en Salvador del Carril, “abriendo espacio a la Santa Fe profunda” como le gustaba señalar a la ministra González.

Elisa Aquatti, otra de las Coordinadoras que fue dejada cesante, nos comentó: “todos nos habíamos sentido muy identificados con el proyecto cultural de los dos espacios, la poética que tenían, el espíritu con el que se quería trabajar.  Por ejemplo, el lugar en donde yo estuve, ´La Redonda´, fue pensado en base al concepto de arte y vida cotidiana. Sin embargo, en nuestra cotidiana labor se daban situaciones difíciles, porque a la par de enterarnos de la precariedad laboral que íbamos teniendo, nos hacían competir entre los compañeros de trabajo, nombrando a algunos de nosotros como ´coordinadores generales´ que debían calificarnos como si fueran nuestros empleadores, y nos preguntábamos en función de qué parámetros lo tenían que hacer. Esto generó un clima de individualismo y delaciones de unos a otros. De hecho, fuimos despedidos sesenta trabajadores, pero han quedado unos pocos que continúan, no llegan a diez, suponemos que han caído en gracia de los funcionarios por esa misión que se les encargó. Tan tensa fue la situación que vivimos en esos espacios que cuando empezamos a organizar reuniones para poder cuidar nuestros derechos, teníamos que hacerlo a escondidas para que no se enteraran nuestros supervisores y directivos.”

De todos modos, Elisa dice que la propuesta de los dos espacios era en teoría muy interesante, que hubiera podido profundizarse más y que de alguna manera se siente defraudada porque el trato que tuvieron con ellos no se corresponde al ideario que se plantean en los discursos públicos. También menciona que algo que siempre le generó ruido fue la diferencia de las políticas culturales hacia los dos espacios, menospreciando a ´La Redonda´ porque estaba fuera de los boulevares y era más barrial.

EL APOYO DE LOS OTROS TRABAJADORES
A poco de andar, los trabajadores cesanteados se encontraron con la solidaridad de algunas organizaciones sindicales. José Testoni, secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Santa Fe) respaldó los reclamos de los trabajadores y trabajadoras El Molino y La Redonda, y declaró que “Se repite el trágico proceso que se padeció con miles de ferroviarios y molineros. Nuevamente la historia de dos edificios emblemáticos de la ciudad de Santa Fe, que algunos desconocen u olvidan, se pretende escribir sin los trabajadores. Esos edificios, que fueran en el siglo pasado lugares donde miles de santafesinos se desempeñaban como ferroviarios o molineros, repiten su trágico proceso de ser pensados al margen de los que los construyen cotidianamente. Nosotros desde la Central de los Trabajadores de la Argentina exigimos una mesa sindical que represente a los trabajadores cesados”.

LA INDISCRECIÓN DE LAS PROTESTAS
El Grupo de Coordinadores cesados de El Molino y La Redonda, cansados de esperar una respuesta que no llega, emprendieron un plan de acciones que probablemente sean vistas como bastante indiscretas, parafraseando la recomendación de la ministra. El pasado viernes 22, a las 11:00, hicieron una presentación pública de los documentos en los que solicitan la continuidad laboral y el pago de vacaciones, ya que se les negó la posibilidad del cobro del mismo queriéndolos hacer firmar una nota donde asumieran el cese de su trabajo. Fue frente al edificio de La Mirage, dependencia del Ministerio de Innovación y Culutra. El sábado 23 a las 09:00 el Grupo de Coordinadores se hizo presente en la multisectorial que se reúne en el Birri para hacer escuchar su situación y buscar apoyo de las organizaciones políticas, sociales y artísticas que conforman este agrupamiento.

La próxima apuesta a favor de hacerse escuchar, será hoy domingo 24 a las 18:00 en el Molino, cuando este espacio reabre sus actividades. Será una manifestación abierta, convocando a la comunidad santafesina a concurrir para apoyar los reclamos. Los Coordinadores lo harán identificados con el color amarillo, ellos aseguran que “el color amarillo se asocia con la parte intelectual de la mente y la expresión de nuestros pensamientos. Es por lo tanto, el poder de discernir y discriminar, la memoria y las ideas claras. También ayuda a ser organizado, a asimilar las ideas innovadoras y aporta la habilidad de ver y comprender los diferentes puntos de vista.”

Lo que los organizadores de esta movilización se olvidaron de recordar es el mal presagio que en la historia del teatro tiene ese color. Moliere murió a poco de estrenar “El enfermo imaginario”, estaba todo vestido de amarillo. Desde ese entonces actores y actrices han tratado de evitar ese color. Forma parte de las cábalas y supersticiones que conviven en el mundo del teatro. Quienes han transitado esos ambientes lo saben muy bien. Seguramente, también forma parte de los códigos teatrales que María de los Ángeles González, la ´Chiqui”, conoció cuando comenzó a dar sus primeros pasos como actriz, cuando era tan joven como estos coordinadores que reclaman. Mucho antes de ser funcionaria.

Daniel Dussex - Revista "eh! Agenda Urbana"