martes, 29 de octubre de 2013

CHOMSKY CUESTIONA INTERNET

Noam Chomsky, se muestra escéptico ante las “interacciones” en redes sociales con fines de conocimiento como una plataforma válida de conocimiento, a juzgar solamete por el tipo de interacciones que se dan en comentarios y redes sociales.


El filósofo y lingüísta Noam Chomsky no alberga demasiadas esperanzas acerca de la capacidad de las redes sociales y el Internet para transmitir conocimiento, enriquecer el diálogo democrático o incluso de ser un sustituto deseable para las interacciones sociales tradicionales. En esta entrevista, Chomsky trabaja con la pregunta “¿El potencial generativo del Internet ayuda a formar nuevos tipos de asociaciones sociales o culturales?”, frente a lo que se mostró más que escéptico:

Para Chomsky, los “adolescentes que piensan que tienen 500 amigos porque tienen 500 amigos en Facebook” están interactuando más que haciendo amistad, pues estas interacciones son “diferentes a tener un amigo real, alguien con quien puedas hablar.”

Aunque el filósofo crea que algunas de estas relaciones no son “del todo malas”, lo que más parece preocuparle es la incapacidad de los comentadores en Internet para pensar mejor sus intervenciones antes de publicarlas. “Algunas veces recibo una consulta de alguien que vio algo que dije en YouTube. Y me preguntan ‘¿por qué dijiste esto?’. Pero claro, si una charla está en YouTube, no existen pies de página. Pero si se preocuparan en buscar algo impreso, podrían ver por qué dije eso.”

En el video, Chomsky denigra un poco más a aquellos cuyas únicas fuentes de conocimiento vienen de Internet. Después de todo, se trata de un pensador formado en los rigores de la academia y la lectura cuidadosa del trabajo de otros.

Sin embargo, podemos plantearnos también si la labor del filósofo no es precisamente la de responder por estos cambios en el mundo más que cuestionar su validez; es decir: Chomsky cuestiona cambios en la forma de relacionarse y de recibir correspondencia (se queja especialmente de los emails), pero el mundo cambió tan rápido que muchos nunca han tenido que recibir correspondencia física. Tal vez podamos plantearnos estos cambios a partir de la actitud de Chomsky, un pensador de altos vuelos pero para quien el presente es una construcción democrática establecida por consenso más que la fuerza irracional con que la realidad irrumpe en medio de nuestras teorías.