lunes, 25 de noviembre de 2013

LA BIBLIA POLÍTICAMENTE CORRECTA

Teólogos y teólogas alemanes publicaron hace unos años, una versión de las Sagradas Escrituras que evita el antisemitismo y la discriminación de la mujer. El grupo que se encargó de la edición estuvo compuesto por de 42 teólogas y 10 teólogos alemanes, muchos protestantes que dedicaron cinco años a redactar una nueva traducción políticamente correcta de la Biblia. La edición se llama Bibel in gerechter Sprache (Biblia en lenguaje justo, de la editorial Gütersloher Verlag), la versión despierta la sospecha de que la palabra de Dios, transmitida a los hombres (¿y a las mujeres?) a través de terceros, los traductores, fue manipulada con un cierto sesgo machista, propio de las sociedades en que estos vivían.

La nueva versión pretende acabar con la discriminación de las mujeres, los judíos y otros grupos sociales. Sus editores propusieron que su Biblia sea "políticamente correcta". Muchos se preguntan si el libro, cuya primera tirada de 20.000 ejemplares se agotó en dos semanas, es más una nueva interpretación de la Biblia que una nueva traducción, como la definen sus editores.

Como en hebreo la palabra Dios es neutral, en esta versión regresa aquel nombre, Adonai, sin género, para emplear un lenguaje políticamente correcto. Alterna esta denominación, además, con "el Eterno" y "la Eterna", "Él" y "Ella", "el Santo" o "la Santa", "el Viviente" o "la Viviente" o, simplemente, "Tú". Los fariseos aparecen acompañados de fariseas y los apóstoles, de apostolinas. Se elimina el papel secundario de las mujeres, su discriminación sexual, manifestada en expresiones como "hija de" o "madre de".

Mientras en la anterior versión de los Evangelios, Jesús predica que no se debe matar y luego dice: "Pero yo os digo...", en la nueva versión de los teólogos (¡y teólogas!) alemanes se cambia por: "Yo hoy os lo comento/ interpreto así" (Ich lege euch das heute so aus), cómo si Jesús hubiera querido decir simplemente: 'También se puede ver así". La búsqueda de la igualdad revisa incluso la cita del apóstol Juan: "En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios y la palabra era Dios". En la nueva versión se transforma en estos términos: "En el principio existía la sabiduría y la sabiduría estaba con Dios, y la sabiduría era Dios".

"El hilo conductor de la Biblia es la justicia", la igualdad, declaró la teóloga evangélica Claudia Janssen al semanario Der Spiegel; pero con el tiempo se acentuaron "las tendencias discriminatorias", contradictorias con aquella idea de igualdad. Lo cual ha justificado, en su opinión, esta tardía iniciativa de modernización. A partir de esta nueva edición, ahora se puede rezar: "Padre y Madre nuestro/a que estás en los cielos".