REFLEXIONES DE UNA CONVENCIÓN DE CIRCO

Por Brunitus

Me gusta coleccionar frases. Ésta es una de mis favoritas. Es de Galileo Galilei, hombre apasionado por las ciencias y el arte. Dice así:

“Digamos que existen dos tipos de mentes poéticas:
una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas”

Tomando esta frase, se me ocurre decir que:
¡Toda Convención de Circo es un encuentro de mentes poéticas!


Aquí tengo otras de otros autores:

“Dirás que soy un soñador, pero no soy el único” (John Lennon).
“A veces he creído hasta en seis cosas imposibles antes del desayuno” (Lewis Carroll).
“La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... Antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos” (Charles Chaplin). “Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito” (Shakespeare). “Cuando examino mis métodos de pensamiento, llego a la conclusión de que el don de la fantasía me ha significado más que mi talento para absorber el conocimiento positivo” (Albert Einstein).
“Creo que la vida debe ser una fiesta continua.” (Dalí)

Y entonces, entre tanta comilla que envuelve frases y entre tanto paréntesis que abraza autores, me los imagino a Ellos, llegando a una Convención de Circo:

Bajando del colectivo, entrando al predio, saludando a quien se crucen y acercándose amablemente a la mesa de entrada. Cada uno con su andar, cada uno con sus maletas y juguetes. Un poco despeinados por el viaje.

Einstein y Galileo seguro se anotaron con tiempo y tienen toda la información pronta para ser comunicada. Lewis, Chaplin y Shakespeare se anotaron pero el papel quedó perdido entre otras anotaciones, que a su vez se mezclaron con mas papeles llenos de ideas.  Dalí y Lennon nunca se anotaron pero cual barriletes llegaron igual.

Galileo montaría su carpa, seguramente diseñada e inventada por él y luego se iría directo a ver a los malabaristas jugar y elaborar teorías. Chaplin se distraería rápido entre tantas mujeres con calzas, tatuajes y ombligos al aire. Lennon fumando marihuana y tocando la guitarra con quien se cruce. Lewis descubriendo que Alicia seria feliz entre nosotros. Dalí se perdería entre todos los payasos. Einstein caminaría por el lugar feliz, sin mucho que decir y Shakespeare crearía nuevas obras entre tantas musas inspiradoras.
 
Se me ocurren más escenas:
 
Chaplin daría un taller y haría número en la gala, Galileo seria voluntario e inventaría sistemas para la gente que se cuelga, Dalí saldría en el renegado, Lennon seguiría de marihuana y guitarra, Shakespeare recitando sonetos en la radio para amenizar la tarde, Einstein participando de todas las charlas, Lewis escribiendo cuentos confusamente bellos.

Creo que si Galileo, Einstein, Dalí, Shakespeare, Lewis Carroll y John Lennon serían parte de una Convención de Circo la pasarían muy bien.
 
Hay un momento, durante el desfile, donde todos nos escondemos detrás de nuestros vestuarios y como un baile de máscaras somos irreconocibles. Bailando, saltando y disfrutando…


Quizás en ese momento están presentes y no nos damos cuenta…