EL PABELLÓN ARGENTINO EN EL SALÓN DE FRANCIA

En el Salón del Libro de París, el pabellón de la Argentina, tuvo un intenso movimiento de lectores en busca de libros de autores nacionales, en mayor medida clásicos, pero también atentos a las novedades.
"El movimiento de gente fue muy fuerte, hubo muchas personas y se vendieron tanto libros en español como en su versión original", dijo a la prensa Mariano Ramos, encargado del stand de FNAC, la cadena de librerías más importante de París, que para el pabellón adquirieron 1.200 títulos de autores argentinos, que en ejemplares se traduce en 100.000. Ramos aseguró que "los más vendidos fueron los libros de Ricardo Piglia, Elsa Osorio, Julio Cortázar y Jorge Luis Borges.

Martín Mengucci, responsable de Ferias de la Cámara Argentina del Libro, contó al periodismo que las consultas vinieron "por el lado de los estudiantes, hubo mucho fervor por Mafalda, el célebre personaje de Quino; Macanudo de Liniers, Roberto Fontanarrosa y Cortázar, pero eso lo piden en todas las ferias".

Agustina Peretti, coordinadora de promoción de bienes culturales de la Fundación Exportar, a cargo del fondo de editoriales argentinas., señaló: "Vinieron 21 sellos argentinos y todos tuvieron citas pautadas para las rondas de negocios. Esta feria es ideal porque conviven la parte comercial con los lectores".

Finalmente, Rodolfo Hamawi, director nacional de Industrias Culturales y responsable de la programación del pabellón, dijo exultante: "Estoy asombrado, a las diez de la mañana el Salón ya estaba poblado de muchísima gente y el stand argentino estuvo colmado, tuvimos que poner más sillas para las primeras conferencias y hubo filas muy largas de gente comprando libros".

Los lectores, tranquilos pero a la vez sedientos de temática argentina, como libros infantiles y novelas de gran cantidad de escritores nacionales, con precios que van desde los ocho euros a los cincuenta.

La propuesta argentina en París incluyó homenajes a Juan Gelman, Julio Cortázar, Juan José Saer, Quino y Oesterheld, además de mesas redondas y paneles con más de 40 escritores que llegaron invitados para dar cuenta de la escena literaria actual.