EL DIÁLOGO CON SERGIO OLGUÍN EN EL ENCUENTRO DE LA PALABRA

El escritor y periodista Sergio Olguín en el café literario del Encuentro Federal, habló sobre su proceso creativo, desechando mitos acerca de quien escribe y abrazando la figura del plagio en tanto que "la literatura es un algo del que todo podemos tomar".

En medio del predio ferial de Tecnópolis, Olguín, nacido en Buenos Aires en 1967, se subió al escenario literario para participar de "Viaje a la cabeza de un escritor", una actividad que se realizó en el marco del Encuentro y que contó con la moderación de Gabriela Borelli Azara.

Olguín, quien acaba de publicar "Las extranjeras" (Suma de Letras), contó que siempre se sintió más identificado con la figura de periodista que la de escritor.

"La literatura era algo que hacía en mis ratos libres, incluso cuando ya tenía libros publicados no terminaba de sentirme escritor. Ahora empiezo a sentirme más e incluso lo digo pero si me apuran un poco seguro voy por `soy periodista`", dijo.

Impulsado por la moderadora quien le preguntó "qué idea de escritor tenías para no sentirte parte", consideró -luego de hacer reír al público con su divertida ironía de que "los escritores es gente muerta" en referencia a los autores que leía de niño como Julio Verne-, que "la denominación de ser escritor o no, no nace  de uno sino de los demás".

El responsable de la revista cultural Lamujerdemivida, recordó sobre sus primeros escritos no periodísticos: "Hubo un primer intento a los 10 años y era un plagio absoluto a `Platero y yo`; a los 16 empecé a escribir y entre los 16 y los 19 hice una novela que nunca publiqué, por suerte".

En un repaso por algunos de sus libros, "Lanús", su primera novela publicada en 2002, fue protagonista del café literario; el autor contó que lo que hizo allí fue "juntar comienzos de cuentos y recuerdos de infancia" con la ganas de contar "una historia sobre cómo se había destruido Lanús, los lazos sociales".

También se refirió a su segunda novela "Filo" (2003), "tiene que ver con la Facultad de Filosofía y Letras, un homenaje a esa gente que se dedica a estudiar letras que es una de las carreras más inútiles del mundo, es el único ámbito donde dos varones heterosexuales se leen poesía", dijo ante la risa del público.

"Filo" fue la primera piedra para que Olguín se metiera con la carrera de Letras, no en términos de aprendizaje y conocimiento sino de academia literaria, porque lo que le enojaba, dijo, "era la mirada pedante de los estudiantes de literatura, el desprecio a la literatura popular, la idea de que para leer hay ser gente de letras".

Mientras el autor de "Cómo cocinar un plato volador" -premiado en 2013 con el premio infantil White Ravens- se corría de la figura estereotipada del escritor, la gente seguía sumándose a la charla, acompañada con los gritos de fondo al ritmo de "Argentina, Argentina" que venían de la tribuna del stand de fútbol y literatura.

Para Olguín, retomando a Jorge Luis Borges, "la literatura de alguna manera tiene un sólo autor, es algo de la que todos podemos tomar, es ese árbol de fruta que todos podemos arrancarla y comerla. Yo no tengo ningún prurito de reconocer qué cosas me han influido y están presentes".

Apoyado en la idea de "una familia literaria, el autor de "El equipo de los sueños", "Springfield" y "Oscura monótona sangre", entre otros, insistió en reconocer "al escritor como una persona muy intervenida por todos los discursos estéticos" y aseguró que "no tengo vergüenza ni medio de eso, me gusta dejar rastros de escritores queridos".

En este salirse con gracia del mito del escritor, Olguín le escapó también a la idea del autor escribiendo solo y encerrado,  y en cambio contó que "comparte sus lecturas con personas que me aconsejan mucho" y en ese sentido agregó que "la soledad del escritor no es tan solitaria".

Sobre el punto de unión en su literatura ficcional, Olguín explicó que "todas mis novelas se reducen a los mismo: una persona tiene un problema, otro se ofrece a ayudarlo y cuando lo va a ayudar tiene la ayuda de otros, hay una cuestión de solidaridad todo el tiempo. Es un héroe que está solo y que no está solo, es una obsesión que tengo".

Luego de meterse sobre todo con su faceta literaria pero también  en la periodística, Olguín destacó las herramientas de las nuevas tecnologías y se posicionó a  favor de la copia online gratuita: "Cuanto mejor le va a un escritor, más copias hay; eso no afecta en forma negativa al autor, lo afecta en forma positiva porque permite que la gente pueda acceder a sus libros".

"¿Los subís vos a los libros?" le preguntó la moderadora y Olguín respondió "ese es un trabajo del lector, del tipo que dijo este libro me gustó y lo voy a compartir con los demás".


(Fuente: Telam)