lunes, 26 de mayo de 2014

LA SOCIEDAD DE LOS POETAS VIVOS

Una antología reunió a 32 poetas latinoamericanos con versos inspirados en el músico. Mientras, una muestra de fotos expone a un Charly García íntimo y buena onda. Las actividades se suman a un libro que analiza sus letras.

Por Lucas Cremades

No importa cuándo, dónde, cómo, con quién ni por qué. La música de Charly García se actualiza en la memoria colectiva con la fuerza de un primer beso, de una sobredosis o de una estadía en la cárcel.

En un sótano del bajo porteño, el poeta peruano John Martínez Gonzales presenta la antología Fogata eterna (Hanan Harawi Editores), inspirada en el músico ícono del rock argentino y compuesta por 32 poetas de nueve países de América latina.

El poeta peruano no está solo. Debajo del escenario hay un buen coro de escritores apasionados que tendrán su “Minuto Charly”. La consigna forma parte del encuentro organizado por Viajera Editorial –una usina de ideas con una atrevida voz propia que sale en busca de talentos nuevos–, en el que cada autor recita una poesía inspirada en la obra de García en menos de sesenta segundos. “Fue en la primavera del 2013 cuando tuve todo claro: tenía que publicar una antología de poesía dedicada a Charly García –recuerda John Martínez–. Los últimos cuatro años habíamos recibido en Lima, en el marco del Festival de Poesía, a diversos poetas de habla hispana y descubrimos que las canciones de García nos habían influenciado y esto hizo que nos acerquemos más. No importaba si habíamos nacido en Lima, Talca, Cuernavaca, Quito, La Paz o Rosario. Todos teníamos en el soundtrack de nuestra vida más de una canción de Charly”, evoca el poeta peruano.

No hay Say no more en esta noche de Buenos Aires. Junto a la sociedad de los poetas vivos, ataviados con sus uniformes rockeros, las loas dedicadas al artista brotan como las olas de espuma de los vasos de cerveza. La presentación no se detiene. “Plateado sobre plateado / Charly canta / y el exilio se vuelve de lata / oxidando cada parte del mapa que gira en la piel / situar en el papel el amor el placer / cada melodía ubicar / las ganas de volver y revolver / Yo tampoco aguanto más / y el mar insiste en separar / infinito, plateado /(…) Como Charly / me pregunto / por qué tenemos que ir tan lejos / para estar acá”, recita la autora Eugenia Coiro, integrante de Siempre de Viaje –Literatura en progreso.

Saliendo del under porteño con el saneado de los poetas, la imagen de Carlos Alberto García Moreno no necesita que un bigote bicolor se ponga de pie cual arco del triunfo en la famosa intersección de avenida Santa Fe y Coronel Díaz. Aunque en la ciudad de Mar del Plata ya exista una muy buena réplica del dúo Sui Géneris que retrata a dos jóvenes Nito Mestre y su amigo García.

En Buenos Aires, sin silencios de obligada armonía que magnetizan a escritores, músicos, fans, abogados, deportistas o políticos, aparece la voz del fotógrafo Maximiliano Vernazza, quien desde hace más de 17 años retrata y perpetúa al músico entre entrevistas, charlas, ideas y encuentros de valerosa intimidad. De esa comunión nació la flamante muestra fotográfica que resume buena parte de la intimidad del autor de Cómo conseguir chicas en su departamento palermitano, donde vivió durante décadas. En dialogo con Veintitrés, Vernazza analiza lo que proyectan sus fotografías. Es decir, el nacimiento de una relación laboral que derivaría en largas caravanas y no menores interludios sonoros de teclados a flor de piel, bronceados de aerosoles: “Lo conocí en 1997. A través de la muestra intento mostrar la intimidad de García. Que es en realidad lo que él me dejó mostrar. Esa intimidad marca la diferencia. Aparece desde la primera foto que le hice en el ’97 para la revista Gente, hasta la última que le hice en diciembre de 2013 –explica el fotógrafo–. Al principio, cuando lo conocí, me llamaban sus colaboradores porque habíamos pegado buena onda. Poco a poco nos fuimos conociendo y empezamos a tener una relación profesional mucho más directa que permitió que nos hiciéramos amigos. Entonces están las fotos de los días en que lo llamaba para visitarlo y sacaba alguna foto en su departamento. Y otras que yo le proponía hacer en los camarines, con la idea de realizar retratos distintos. También él me ha llamado para proponerme cosas. Tenemos una relación muy abierta que sólo se interrumpió cuando estuvo rehabilitándose en la quinta de Palito Ortiga. Creo que el objetivo que me propuse es definir lo buena persona que es a través de estas imágenes. Mucha gente suele tener ciertos prejuicios acerca de que García es un loco agresivo. Creo que las fotos reflejan justamente todo lo contrario, como por ejemplo el retrato en el que aparece nadando en la pileta con los flota flota”, argumenta Vernazza.

“(…) Me cuenta tu voz que Argentina besa a sus hijos en la frente, sus hijos que dejan una huella solemne en el eterno instrumento continente, América dice ‘te amo’ tocando la inerte figura de los inseguros dueños del globo muscular llamado Tierra (…). Las teclas del piano y tus variadas formas crean soles esta tarde que gira por última vez alrededor de tu sombra perdida”, se lee en “Loco”, de la autora limeña Fiorella Terrazas Espinoza, incluida en la antología, donde también aparece el chileno Eduardo Klein, quien acontece en “2 poetas” con un “Charly/García/Lorca”.

Poesía, arte, música y filosofía forman la enciclopedia en la que se condensa la genial obra artística del ex integrante de Serú Girán. En su ensayo Charly en el país de las alegorías (Gourmet Musical Ediciones), la autora Mara Favoretto propone descubrir las posibles interpretaciones que admite cada una de sus letras, siempre diseñadas de un modo alegórico. “García no inventó el rock nacional”, escribe la autora en el capítulo “Hablando a tu corazón”. Pero “la importancia de Charly García en la música argentina y latinoamericana ha ido creciendo de tal manera que hoy en día, entre su audiencia, por ejemplo en los conciertos, es común encontrar a padres con sus hijos, siendo esta sólo una de las formas de comprobar que varias generaciones se identifican con su música. Indudablemente, el momento más interesante de su carrera ocurrió durante la dictadura militar en la Argentina, época en que el rock nacional se expandió rápidamente y alcanzó su estatus de género local. No obstante, desde sus inicios Charly se mantuvo siempre en el centro del aparato del rock argentino, trazando un mapa afectivo con su audiencia en constante expansión”. Además, la investigadora y doctora en Letras (ver recuadro) se sumerge en la poética del músico desde las órbitas concéntricas de su escritura y su forma de decir. “A través de su modo alegórico, Charly resuelve el diálogo entre la política, la poesía y la música. Se disuelven en él las categorías de high and low de la música popular y las definiciones tradicionales de género. Todo esto lo logra, además de por medio de su música, a través de sus letras, porque las palabras, que llevan en sí mismas una melodía y una estructura rítmica –lo que las hace recordables–, son la vía a través de la cual una canción es captada por la gente”.

LA MIRADA ACADÉMICA

La autora de Charly en el país de las alegorías, Mara Favoretto, nació en Venado Tuerto, Santa Fe, en 1968. Es investigadora, doctora en Letras y profesora en la Universidad de Melbourne, Australia, país donde vive desde el año 2003. Ha dictado cursos sobre cultura popular y ha participado con ponencias en varias conferencias internacionales en países como Australia, Austria, Chile, España y Estados Unidos. Es autora de Alegoría e ironía bajo censura en la Argentina del Proceso (2010), y de numerosos artículos de investigación sobre las intersecciones entre política, poder y música popular en la Argentina, publicados en revistas y ediciones académicas.

17 AÑOS DE IMÁGENES


Bajo el título Charly. Un ensayo fotográfico de Maximiliano Vernazza, el reportero gráfico muestra una selección de las imágenes del trabajo que viene realizando con Charly García desde hace más de 17 años, con una mirada cargada de afecto. Componiendo un verdadero retrato del genial músico. Las fotos reflejan la intimidad de su legendario refugio, el departamento de Coronel Díaz. Viajes y recitales y otros espacios que adquieren, muchas veces por obra del mismo Charly, un aspecto escenográfico, teatral, con textos en las paredes, manchas y dibujos que marcan sus distintos momentos. Desde el martes 20 de mayo en la Foto Galería Banco Ciudad del Teatro San Martín, a cargo de Juan Travnik, la exposición puede ser visitada a diario hasta el domingo 3 de agosto, de lunes a viernes desde las 12. Y los sábados y domingos desde las 14 horas hasta la finalización de las actividades del día en el teatro (avenida Corrientes 1530). Entrada libre y gratuita.