jueves, 3 de julio de 2014

SERODINO YA TIENE SU ZONA SAER

Eliseo Diego escribió alguna vez: "No es por azar que nacemos en un sitio y no en otro, sino para dar testimonio". La frase es una dedicatoria del poeta cubano a sus hijos, claro que en un contexto mucho más comprometido (el de la revolución), pero no deja de significar en este otro contexto: el septuagésimo séptimo aniversario del nacimiento de Juan José Saer.

 Explorar y cuestionar ese hecho desde la memoria colectiva es una experiencia que marca inevitablemente a los serodinenses, a pesar de los espejismos que, por momentos, les hacen creer que son meros espectadores. Les toca a ellos, y en suerte, dar testimonio de un avatarque los enorgullece y los engradece: en ese escenario pueblerino nació el Juani (como lo nombran en el pueblo): y este nombre tan fuerte que deambula por el mundo, el de Juan José Saer, los convierte en herederos de un lenguaje cómplice. No hay ficción saeriana en la que no esté cifrado el imaginario que gravó (de gravamen) al escritor en sus primeros años.

"La patria no es esa pasión abstracta, esa serie de valores que nos quieren hacer compartir", dijo Saer en una entrevista. La patria es la infancia, el comienzo del lenguaje, una experiencia íntima con las impresiones del lugar de origen. Las primeras impresiones devienen lenguaje, luego se transforman en literatura y el hecho íntimo y privado de las experiencias primeras, se convierte en social y eso también es dar testimonio.

Juani nació en una casa por cuya vereda los serodinenses caminan, en una esquina -la de Santa Fe e Italia- por la que muchos no podrían dejar de pasar sin recordarlo (y sin lamentarse, ya que no hay placa ni cartel que señale que allí nació un grande, ni interés político por recuperar ese patrimonio).

Es por eso que algunos (Ana Palena, Marcelo Pafundi, Marcia Bredice, Victoria Larese, Delfina Alodi y Manuel Monreal) sintieron el compromiso con la difusión y valoración de su vida y de su obra y apostaron al trabajo por su memoria. Así surgió Zona Saer, un grupo civil autoconvocado, sin banderas políticas y con fuerte impronta creativa que tiene como objetivo difundir la cultura local a partir de la inspiración en su máximo referente.

El sábado pasado, este pueblo clásico de la llanura pampeana, esta patria compartida, se convirtió en el escenario de un íntimo y emotivo homenaje por el aniversario del nacimiento de su autor. No faltaron familiares directos del Juani, ni lágrimas, ni anécdotas de sus días en el pueblo.

Una delegación de estudiantes adultos de la Universidad para Adultos Mayores de Rosario (bajo la coordinación de Nadia Isasa y Natalia Biancotto en el marco del programa Los escritores y sus ciudades) visitó el punto primero del corredor Saer, sentando el primer precedente en la apertura del fenómeno local Saer a la comunidad foránea. Una pasión que comienza en la zona y que promete nuevos frutos.


(Fuente: Rosario 12)