EL ADIOS AL BARCO FANTASMA

Alguien soñó con sueños sudorosos de oscurantísimas historias de terror en el puerto, muchos dicen que no fueron sueños. Dicen que hubo corridas en las noches y sonidos de puertas que golpeaban, otros afirman haber escuchado gritos y desapariciones, sangres y sudores pero no lágrimas...
Muchos dicen que son historias. La mayoría piensa que hay fantasmas. Hasta afirman que el desamparo de los muelles vacíos y depredados no se conformaron con la soledad y se inventaron un barco para despertarle alegría a la gente

...Ciudad dormida que se inventa sueños y figuras. Ciudad robada, estafada, mentida. Hoy escondido en la niebla, silencioso, partió el fantasma, ya no quiso más recortarnos el espacio simulándonos un puerto que nunca más veremos. Fue un teatro, una ilusión, el fantasma de la ópera escondiéndose tras el telón. Nunca más tu porte porque hay quienes, y esos sí se quedan, nos han robado hasta el último barco…


Escrito por Marilyn Romero

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NOTA: Este texto está inspirado en un barco que llegó el 11 de abril de 2011 bajo bandera liberiana al puerto de Santa Fe, un espacio que actualmente no operan navíos. El barco que arribó con el nombre de Sampan, abandonó la ciudad con nuevo nombre y bandera: “Sam”, de la República de Palau, ubicada en Oceanía.
Luego de 39 meses anclado en el Dique I del puerto, el  1 de agosto, el buque soltó amarras y partió con destino a Bombay. Su partida fue prevista para las 8, pero se retrasó por la densa bruma que resistió los primeros rayos de sol e impidió realizar maniobras hasta las 10 de la mañana.