domingo, 14 de septiembre de 2014

CINTIA MIGNONE, INVITADA DE ESTACIÓN PALABRAS

El lunes 16 de septiembre, a las 20:30, la periodista e investigadora Cintia Mignone será la invitada del ciclo “Estación Palabras”, en El Solar de las Artes, para hablar sobre el periodismo de Santa Fe, temas abordados en los libros “Del apostolado al sindicalismo" y “Prensa y política en la Santa Fe del siglo XIX”. Como adelanto de ese encuentro, publicamos una entrevista con ella.

¿En Santa Fe, cómo se dio el orígen de la prensa escrita? 

-Acá en la ciudad de Santa Fe, la historia de los medios no es tan disímil de lo que sucedió en Buenos Aires y otros puntos del país, pero tiene la impronta local. La prensa en Santa Fe se origina, con una primera hoja que circula, no como diario, porque la periodicidad diaria aparece recién  hacia fines del siglo XIX. Esa primera hoja impresa con fines de difundir, de comunicar y de convencer aparece en 1819 con el paso por Santa Fe de un ejército que tenía una imprenta móvil y que difundió lo que se llamó la Gaceta Federal, que fue santafesina mientras el ejército estuvo en Santa Fe, y fue entrerriana cuando el ejército estuvo en Entre Ríos. Van a pasar muchos años para que en la ciudad aparezca un periódico genuinamente local. 

¿Cómo eran esos primeros periódicos?

- Los diarios se fundaban por aquel entonces para  sostener  una guerra civil, un gobernador, o una campaña electoral. Eran exclusivamente fundados para eso, entonces cuando la guerra y las elecciones se ganaban o se perdían, el diario desaparecía. Cuando desaparecía esa necesidad de reforzar la política con un dispositivo comunicacional, el diario dejaba de aparecer.

¿Eran como órganos partidarios?

No, estos periódicos se presentaban a sí mismos como órganos independientes, aunque en las portadas decían “este diario se imprime por la Imprenta Oficial”, o “este diario apoya la candidatura Julio Argentino Roca para la presidencia” o de otro candidato. Pese a eso, se decían independientes. No es lo que pasa hoy, porque hoy se dicen “independientes” pero ocultan desde donde nos hablan. Esa es una diferencia sustancial.

¿Qué ocurre en el siglo XX?

En Santa Fe, diario El Litoral marca todo el siglo, aparece en el año 1918, es decir que está a punto de cumplir cien años. Este diario es la clave para encontrar el pasaje de la redacción unipersonal , a la aparición de los primeros trabajadores de prensa. El Litoral en sus inicios nace de una facción de la Unión Cívica Radical, y después se va transformando lentamente en lo que es hoy, con muchas vicisitudes en el medio.

¿Surgió alguna competencia que disputara esa hegemonía de El Litoral?

-Hay dos diarios que le hacen un poco de sombra, uno es diario El Orden, que aparece en 1927 con una impronta muy parecida al diario Crítica de Natalio Botana en cuanto a su diagramación y su estilo. Las noticias locales nunca aparecían en tapa hasta que El Orden las publica, nunca había fotos en las portadas y también este diario comienza publicarlas. En sus páginas aparecen reportajes a los barrios del oeste, algo inédito hasta el momento. En la redacción de los textos utiliza un lenguaje mucho más popular.  Cuando el fundador de ese diario fallece, toma el mando Fernando Estrada, un militante de la UCR Junta Renovadora que luego formará parte del peronismo. El diario manifiesta explícitamente esa simpatía política y se convierte en el de mayor venta. Con el golpe que derroca a Perón, deja de publicarse.

¿Cuál es el otro diario?

-El otro diario que hace temblar un poquito al vespertino local es Nuevo Diario. También tiene una historia muy particular porque es un diario que nace de una huelga de El Litoral. En el año ´68, cuando se estaban por cumplir los dos años del golpe de estado de Onganía y en Buenos Aires surge la “CGT de los argentinos” con Ongaro a la cabeza, en Santa Fe se reproduce ese movimiento. Los gráficos santafesinos y la asociación de prensa adhieren a esa CGT. Se proponen hacer una asamblea en el diario para repudiar el golpe militar, la prohíben pero los trabajadores la hacen igual. A partir de allí se suceden despidos y comienza una huelga que duró veinte días.

Cuando  El Litoral vuelve a salir, buena parte de los trabajadores echados son tomados por este nuevo emprendimiento periodístico del empresario Marcos V. Bobbio.  Nuevo Diario se presentó como un diario moderno. El Litoral, gráfica y periodísticamente se había quedado en el tiempo, Nuevo Diario le sale a competir con el offset, con las fotografías, con el color y con la impronta de esos trabajadores que venían de perder una huelga y que tienen ganas de decir cosas. El dueños de la empresa lo único que quería era vender y los dejó hacer.


Comparar una crónica barrial escrita en El Litoral de los años ´70 y cotejarla con la escrita en Nuevo Diario da cuenta de qué tipo de trabajadores estaban escribiendo en uno y en otro caso. El  último día que salió el diario fue el 24 de marzo de 1976. Estaba cogestionado por los empresarios y ya salía con irregularidad.

(Entrevistó Daniel Dussex - eh! Agenda Urbana)