viernes, 17 de octubre de 2014

ARGENTINA REDUJO LA MORTALIDAD MATERNO-INFANTIL

El ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, dijo que el país “cuida a sus ciudadanos y todos los días genera acciones para moldear un futuro mejor”. La tasa de mortalidad infantil de 2003 se situó en 16,5 por mil nacidos vivos.

El ministro se refirió de esta manera a la nueva disminución de la mortalidad materno-infantil anunciada anoche por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en un acto en Tecnópolis.

De acuerdo a lo informado, la tasa de mortalidad infantil de 2003 se situó en 16,5 por mil nacidos vivos, mientras que en 2013 fue de 10,8 por mil nacidos vivos. En tanto que la tasa de mortalidad materna se redujo de 4,3 por diez mil nacidos vivos en 2003, a 3,3 por diez mil nacidos vivos en 2013.

“No solo venimos bajando la mortalidad infantil en todo el país, sino que el descenso más pronunciado se produjo en las provincias que tenían los indicadores más desfavorables, de modo tal que estamos cerrando injustas brechas sociales de larga data”, dijo Manzur.

El funcionario subrayó que “las estrategias de atención perinatal, las maternidades seguras y el trabajo sostenido de detección y control de las embarazadas de riesgo son medidas que han dado sus frutos”.

“En los últimos diez años la mortalidad infantil cayó un 34 por ciento a nivel país, pero lo que refleja una mayor equidad en el marco de un país federal es que esa tasa se redujo un 66 por ciento entre los provincias del norte y las del resto del país, una caída abrupta que refleja un país más justo en donde todos los niños que nacen en este tierra tienen las mismas posibilidades”, dijo Manzur.

El titular de la cartera sanitaria nacional sostuvo que “con el índice de mortalidad materna sucedió lo mismo, ya que hemos logrado reducirlo en un punto, lo que significa que estamos atacando el núcleo duro de este indicador”.

Durante el acto desarrollado anoche en Tecnópolis, la Presidenta anunció nuevas prestaciones en el marco del Programa SUMAR, a partir de la creación del Banco Nacional de Dispositivos para Cardiopatías Congénitas para tratar algunas de estas patologías sin la necesidad de abrir el tórax, lo que beneficiará anualmente a 400 niños, niñas y adolescentes. Además se incorpora la cobertura de otras anomalías congénitas, como la fisura de labio alveolo palatina (FLAP) –conocida como labio leporino–, pie bot y displasia de cadera.