lunes, 20 de octubre de 2014

ENTREVISTA AL HERMANO DE MARIANO FERREYRA

Se cumplen cuatro años del asesinato del militante del Partido Obrero. Entrevista a su hermano, el diputado porteño Pablo Ferreyra.

Por José Cornejo

¿Qué cambió en estos cuatro años desde el asesinato de tu hermano, Mariano? ¿En qué se avanzó?

Pablo Ferreyra: Se avanzó en lograr visibilidad para la problemática de la tercerización, como forma de precarizar el trabajo. Se avanzó en la investigación del caso, es un buen síntoma para la sociedad. El caso reveló, a partir de las escuchas telefónicas que están en la causa, vínculos entre funcionarios importantes del Poder Judicial, ex agentes de la SIDE, etc. Esa causa que da cuenta de los sobornos que pagó José Pedraza. Casi 20 jueces se excusaron de tomar la causa, en la que está involucrado el juez Eduardo Riggi. La causa sirvió también para dar cuenta del funcionamiento de la corporación judicial y la necesidad de avanzar con la democratización de la Justicia. Recientemente, negaron la excarcelación de Pedraza, lo que está bien si se tiene en cuenta que hoy la mayoría de los detenidos pobres no tienen posibilidad de acceder a ese derecho. Un ejemplo es el dirigente de Quebracho Rubén Lescano, que tuvo que sufrir un ACV para que se la concedan.

Los datos más negativos que describe entonces tienen que ver con la continuidad de la corporación judicial y la tercerización como problema laboral.

PF: En el caso de la policía Federal hubo una primavera con la llegada al ministerio de Seguridad de Nilda Garré, pero ya volvió la impunidad policial, el fusilamiento de pibes. En muchas cosas se avanzaron. Hubo una respuesta política muy importante. El kirchnerismo siempre da respuestas políticas a problemáticas de este tipo. Su base de construcción tiene que ver, entre otras cosas, con la política de no represión y la militancia juvenil. La muerte de Mariano interpelaba todo eso. Después están las corporaciones y los poderes fácticos. Por supuesto, es una gran noticia tener a Pedraza preso aunque Casación no confirmó la condena. Tenemos un vaso medio lleno.

Trabajó en proyectos de ley para tratar de reducir el problema de la tercerización. ¿Se avanzó en ese aspecto?

PF: Hay varios proyectos, uno de Héctor Recalde, otro de Facundo Moyano. Creo que se va a avanzar en alguno de esos proyectos. El Ministerio de Trabajo está tomando el tema, sabe que es una problemática importante. Sin embargo, tiene que generar herramientas para combatir ese problema. Para eso debe desarrollar un mapeo que pueda identificar el trabajo tercerizado. En el ámbito académico se generaron muchos estudios en la materia, pienso en Victoria Basualdo, Paula Abal Medina o el CELS. Creo que a partir de la visibilización del tema, hoy los trabajadores tercerizados conocen mejor su situación. En muchos sentidos, Mariano es una bandera de lucha para muchos trabajadores tercerizados.

¿Hay trabajadores tercerizados que se identifican con la figura de Mariano?

PF: Sobre todo los ferroviarios, muchos de ellos pasaron a planta después de que la causa se hiciera visible socialmente. Sigue el problema y hay muchos trabajadores que siguen tercerizados. Pero se terminaron las cooperativas truchas, que es una forma extrema de precarización. Se ha combatido muy fuertemente eso. Ese es el extremo de la tercerización, pero estamos hablando de un problema que tiene muchos aspectos, no sólo ese.

Van a modificar el nombre de una calle y le van a poner “Mariano Ferreyra”. ¿Cuál es el impacto de ese tipo de acciones?

PF: Sirve mucho. Si uno ve el mapa de lo que fue el recorrido de Mariano ese día tiene mucho que ver con lo que fue su lucha. La calle Bosch (que ahora cambiará el nombre) es por la que caminó Mariano y sus compañeros y se enfrentaron con la patota de Pedraza. Del otro lado del puente, hay una placa y va a haber una placa que la Legislatura porteña votó por unanimidad. No solo lo reivindica como militante del Partido Obrero sino también como luchador por una causa de los trabajadores.

Cerca del mural está la estación que lleva los nombres de Kosteki y Santillán.

PF: Cuando uno ve que el cambio del nombre de la estación, lo difícil que fue. Incluso Aníbal Fernández votó a favor cuando es señalado por muchas organizaciones por su participación en el gobierno de Eduardo Duhalde. Mirá todo lo que cambió en estos años. Esa distancia entre 2002 y la actualidad es mucha. La estación y la calle corren paralelas. También hay paralelismos con el 2001 pero también muchas diferencias.

Habló de todo lo que pasó en estos años. ¿Qué imagina para después de 2015?

PF: El sistema político argentino se modificó por las luchas de 2001. Néstor y Cristina recogieron esas luchas y empoderaron a los sectores populares. Son hijos de 2001. Lo que no se modificó en estos años, como puede ser la democratización del poder judicial o de las fuerzas de seguridad, no lo va a hacer un gobierno que seguramente no va a reivindicar la militancia popular. No lo va a hacer Scioli y menos aún Massa o Macri. Me parece que entre ellos no hay mucha diferencia.

¿Ve un escenario conflictivo?


PF: Sí. Es buena lección de volver a pensar el 2001. Se termina una experiencia política. Hay toda una militancia juvenil que no es hija del 2001, es hija del kirchnerismo. Hay que pensar en un puente generacional entre los que vivimos el 2001 y los que se sumaron a la política en estos años. Creo que hay que prepararse para un escenario adverso. Igualmente me resisto a pensar que de esta experiencia política no vaya a surgir un candidato más allá de Scioli. En ese sentido, es interesante la postulación de Jorge Taiana.

Fuente: APU