martes, 4 de noviembre de 2014

INVESTIGAN A QUINCE EMPRESAS POR MANIOBRAS ILEGALES

La denuncia de la AFIP contra Procter & Gamble por sobrefacturar importaciones y la suspensión preventiva del CUIT y del registro de compraventa de mercaderías al exterior, en lo que es la primera multa a una multinacional por este tema, sería sólo la punta del iceberg. 

Según la información por el diario BAE, entre las compañías involucradas hay varias multinacionales con décadas de presencia en el país, incluídos otros gigantes del consumo masivo. También, según confirmaron desde el Gobierno, hay empresas de electrodomésticos y otros sectores más específicos.

La investigación a la entidad que importa los productos de las marcas Gillete, Pampers, Duracell, Pantene y Ariel, tiene en carpeta una nómina de unas 15 compañías que realizaron maniobras similares.

Los resultados de ese estudio se mantienen en secreto, pero en el último mes, la AFIP radicó más de una docena de denuncias en distintos juzgados en lo Penal Económico contra varias compañías por el mismo presunto delito de contrabando agravado.

Las denuncias son por sobrefacturación de importaciones y por subfacturación de exportaciones, dos clásicas maniobras para hacerse de dólares fuera del país en períodos de control de divisas. Con la regulación cambiaria, en los últimos tres años la práctica volvió a generalizarse.

En el caso de P&G, según comunicó la AFIP, la denuncia penal fue por “fraude fiscal relacionado a operaciones de importación desde Brasil que eran facturadas a través de una filial radicada en Suiza por 138 millones de dólares”, maniobra a través de la cual fugó divisas a sus firmas del exterior y que “podría constituir contrabando agravado”. Además, el equipo de Sanchez encontró una diferencia de u$s19 millones entre los valores FOB totales de las Declaraciones Juradas Anticipadas, algunas de las cuales fueron usadas más de una vez, y destinaciones de importación asociadas a esos instrumentos.

La Justicia no tendría posibilidad técnica de tirar estas denuncias abajo. El análisis de los intercambios de P&G se hizo en base a unas 2.608 operaciones de las partidas arancelarias navajas y maquinas de afeitar, preparaciones capilares y pañales y demás artículos higiénicos. Estos productos importados que se “sobrefacturaron” corresponderían a la excusa de incluir en el precio “royalties” y demás “gastos intercompanies” de publicidad y administración. Por eso, la AFIP le suspendió preventivamente el CUIT y la excluyó del registro de importadores y exportadores.

P&G, es el tercer principal anunciante publicitario en medios de comunicación, después del Estado nacional y de Unilever, y comercializa en la Argentina productos de la afeitadora Gillete, los pañales Pampers, las pilas Duracell, las cremas Pantene y el suavizante Ariel, entre otros

Las empresas dicen que las prácticas fueron por ordenes de las casas matrices

Los directivos de algunas de las compañías denunciadas argumentaron frente a funcionarios que la orden de realizar este tipo de maniobras proviene de las casas matrices, con la excusa de que así podrían girar divisas. Desde el Gobierno apuntaron que los directivos están acusados penalmente.

La denuncia contra Procter & Gamble fue por sobrefacturar importaciones desde Brasil, a través de Suiza, por unos u$s138 millones, pero la AFIP tiene una nómina de unas 15 compañías que realizaron fraudes similares. Entre ellos, hay también subfacturación de exportaciones con diferencias de hasta cuatro veces el valor operado, con el objetivo de ingresar menos dólares y pagar menos impuestos.

Pero desde las compañías dicen que es por instrucción de las casas matrices, ya que se los empezaron a pedir por las dificultades de enviar regalías al exterior. La excusa, según apuntaron desde el Gobierno, no los exime de ser denunciados por contrabando agravado.

Desde la Aduana encontraron documentos que respaldan la denuncia en Argentina, Brasil, Perú, Estados Unidos y la Unión Europea, y son de empresas de consumo masivo, electrodomésticos y otros sectores más específicos.

La investigación la llevó adelante el titular de la Aduana, Carlos Sanchez, pero desde que asumió en el Banco Central, Alejandro Vanoli lo asistió en la tarea de buscar información. Es que, en sus recurrentes llamados a las financieras para frenar el contado con liqui, exigió los relevamientos de las transacciones de títulos de las compañías que están en la mira del fisco.