martes, 25 de noviembre de 2014

MUJERES: LAS CIFRAS DEL HORROR

El número indica que en la Argentina ocurre un femicidio cada 30 horas, según un estudio de La Casa del Encuentro. Los datos fueron difundidos en el marco del Día de la Mujer, que se conmemora hoy. 

Las muertes de esas mujeres dejaron 405 chicos y chicas huérfanos. De las víctimas, 19 eran adolescentes: tenían entre 13 y 18 años.


Por Mariana Carbajal

Casi trescientas mujeres fueron asesinadas en el país durante 2013 como consecuencia de la violencia de género. En otras palabras: se registró un femicidio cada 30 horas. La cifra creció un 16 por ciento en relación con el año anterior. Es el número más alto de los últimos seis años, destacó, con dolor, Ada Beatriz Rico, directora del Observatorio de Femicidios en la Argentina que lleva adelante La Casa del Encuentro, en el Centro de Información de Naciones Unidas (CINU) las últimas estadísticas. “Los números no son sólo números. Son historias de vida”, apuntó Fabiana Tuñez, titular de la ONG, para darle cierta humanidad a tanto espanto. La expresión más extrema de la violencia hacia las mujeres dejó en el último año 405 chicos y chicas huérfanos, la amplia mayoría de ellos menores de edad. “Son las víctimas colaterales del femicidio”, agregó Rico. La entidad anunció que impulsará un proyecto de ley para quitarle la patria potestad a los femicidas cuando tienen hijos en común con la víctima, y contó como caso testigo el de una niña de siete años, hija de una joven asesinada por su esposo en 2008, que es obligada por la Justicia de Jujuy a ver dos veces por semana a su padre y asesino de su mamá.

Algunos de los datos que aporta el relevamiento de La Casa del Encuentro son:

- En total se registraron 295 femicidios en 2013, un 16 por ciento más que el año anterior.

- El 63 por ciento fueron perpetrados por esposos, parejas, novios o amantes (38 por ciento) y ex parejas o ex novios (25 por ciento), una proporción que se mantiene en relación con otros años. En el resto de los hechos, los sospechosos o autores son otros familiares, vecinos o personas sin vínculo aparente con la víctima.

- El 16 por ciento de las víctimas había hecho la denuncia contra quien luego la asesina, o había obtenido en la Justicia una medida de prohibición de acercamiento o de exclusión de hogar para el agresor.

- El lugar más peligroso sigue resultando el propio hogar más que la vía pública para las víctimas de violencia de género: el 52 por ciento de las víctimas fue asesinada en la vivienda que compartía con el agresor (79 casos) o en la de ella (79 casos).

- La mayor proporción fue baleada (83 casos), apuñalada (64 casos), golpeada (37 casos), estrangulada (28 casos) o incinerada (17 casos, dos casos menos que en 2012).

- 19 víctimas eran adolescentes: tenían entre 13 y 18 años.

- 11 víctimas estaban embarazadas.

- Un femicidio se produjo en una cárcel, durante una “visita íntima”.

- En 15 casos el autor o principal sospechoso del femicidio era integrante o ex miembro de fuerzas de seguridad.

- En 27 casos había además presunción de abuso sexual.

- Cuatro víctimas pertenecían a pueblos originarios, y en sus casos hubo abuso sexual seguido de muerte.

- La provincia de Buenos Aires, por su densidad de población, reúne la mayor cantidad de femicidios: 89; le siguen Córdoba, 31; Santa Fe, 28, Salta y Chaco, con 16.

- En el conurbano, San Martín encabeza los partidos con mayor cantidad de femicidios: en total el observatorio registró 6 en 2013. En La Matanza, Lomas de Zamora y General Pueyrredón, 5.

“Lo que vemos es que cuando la mujer hace la denuncia queda sola. Falta garantizar el acceso a Justicia, con funcionarios judiciales especializados. Otro problema que observamos es que a las mujeres no se las informa sobre qué pueden hacer, se la sigue menospreciando en el ámbito de los tribunales, cuando van a denunciar”, opinó Tuñez, en diálogo con Página/12. De los 295 femicidios, 32 de las víctimas habían realizado previamente una denuncia contra quien luego termina matándolas; 14 habían obtenido en la Justicia medidas de exclusión del hogar del agresor o prohibición de acercamiento, cifras similares a las registradas en el informe de 2012.

El Observatorio de Femicidios lleva el nombre de Adriana Marisel Zambrano, asesinada a golpes en 2008 cuando tenía 28 años en la localidad jujeña de Palpalá por su pareja, Juan Manuel Alejandro Zerda, quien fue condenado por el hecho “por homicidio preterintencional” a sólo cinco años de cárcel. Es decir, la Justicia consideró que no tuvo intención de matarla, aunque la molió a palos. Zerda ya recuperó la libertad. Y la hija que tuvo con Zambrano, y que tenía apenas nueve meses de vida cuando la joven fue muerta, está siendo obligada por la Justicia a ver al asesino de su madre dos veces por semana, contó Tuñez. Este es un caso testigo que presentó ayer La Casa del Encuentro al fundamentar un proyecto de ley para quitar la patria potestad a los femicidas. “No es un proyecto cerrado. Queremos que diputadas y diputados lo tomen para discutir el tema”, apuntó Tuñez. No fue el único reclamo de la entidad. Junto con las estadísticas presentó un petitorio con un abanico de medidas que apuntan a mejorar el abordaje del problema de la violencia hacia las mujeres: entre otras, estadísticas oficiales, mayor presupuesto para dar respuesta a las víctimas, que en la reforma al Código Penal no se quite el agravante por violencia de género y la incorporación en todas las currículas educativas de los diferentes niveles de la temática de violencia sexista (ver aparte).

El relevamiento de entidad registra los femicidios publicados en agencias informativas y más de 120 diarios y portales de noticias del país, desde 2008, justamente ante la falta de estadísticas oficiales. Contabiliza los homicidios de mujeres por razón de género, es decir, casos que no tienen que ver con robos, secuestros u otras situaciones de la llamada “inseguridad” urbana. “Es nuestro aporte para que algún día ninguna mujer pierda la vida por el hecho de ser mujer”, indicó Rico. “Sabemos que no es una estadística oficial. Pero es un piso para saber dónde estamos”, aclaró Tuñez. “Debemos entender que la violencia de género es un tema de agenda prioritaria”, indicó. Su erradicación, agregó, “no sólo tiene que ver con la vida de las mujeres. Tiene que ver con una democracia más justa, más igualitaria, sin violencia sexista”.

En 2012, el observatorio había registrado 255 femicidios; 282 en 2011, 260 en 2010, y en 2009, 231 (pero en ese año los medios relevados eran menos, sólo 43). En la mayoría de los casos, el principal sospechoso o imputado por el crimen siempre resulta el marido, novio o ex pareja de la víctima.