lunes, 8 de diciembre de 2014

MÉXICO: EL PEOR DE LOS ESCENARIOS

Se confirmó oficialmente que los restos de Alexander Mora, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, fueron reconocidos por los técnicos de la Universidad de Innsbruck, Austria. 

Mientras tanto, la prensa local informó que el 26 de noviembre, también en Iguala -que ya estaba fuertemente vigilada por tropas federales-, fue secuestrado a plena luz del día otro estudiante, del que hasta hoy no se tenían rastros.

Murillo aseguró que el examen genético realizado por la universidad austríaca registró que los restos analizados tenían "resultados positivos de un billón de veces más probable" en comparación con el ADN de Ezequiel Mora, padre del joven desaparecido, que con "cualquier otro individuo no relacionado".

La identificación de los restos de Mora, quien tenía 19 años, había sido anticipada anoche por familiares y estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, en la que cursaban los 43 alumnos desaparecidos.

Felipe de la Cruz, portavoz del grupo de padres y familiares de los alumnos desaparecidos, dijo que la noticia les fue dada en la noche del viernes por integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense que colaboran con la investigación.

Al ratificarla en conferencia de prensa, Murillo agregó que "por instrucciones del presidente Enrique Peña Nieto y por convicción personal", las investigaciones continuarán hasta lograr la detención de todos los responsables del caso.

El jefe de los fiscales mexicanos detalló que hasta ahora hay 80 personas privadas de libertad, acusadas de detener, secuestrar, trasladar y entregar a los alumnos de Ayotzinapa a integrantes de la organización criminal Guerreros Unidos.

Agregó que aún se buscaba a 16 de los 44 agentes estadales y municipales involucrados con la desaparición de los jóvenes, así como a 11 de las 16 personas directamente relacionadas con la presunta ejecución de los muchachos.

De la Cruz dijo anoche que las muestras para el análisis que derivó en la identificación de Mora fueron extraídas de un pedazo de carne hallado en el río San Juan, en el municipio Cocula, cercano a Iguala y donde se presume que los jóvenes fueron asesinados y sus cadáveres calcinados.

"No lloramos a Alexander, su caída va a florecer en la revolución; que sepa donde esté que vamos a hacer justicia", declaró De la Cruz y advirtió que los familiares continuarán en lucha.

"A partir de hoy esta jornada de lucha va a continuar hasta encontrar con vida a los 42 compañeros que siguen faltando", señaló el representante de los padres.

El hecho ocurrió en la noche del 26 al 27 de septiembre, cuando policías municipales de Iguala atacaron a un grupo de estudiantes de Ayotzinapa y otro de futbolistas juveniles, dejando seis muertos y 25 heridos.

Además, detuvieron a 43 estudiantes y los entregaron a miembros de Guerreros Unidos, que los llevaron al vecino municipio Cocula y los asesinaron y calcinaron sus cadáveres, según confesaron tres de los detenidos.

A partir de esas confesiones, las autoridades hallaron restos humanos que, por el estado en que estaban, difícilmente pudieran ser identificados mediante los análisis genéticos convencionales, por lo que los enviaron a la Universidad de Innsbruck, que desarrolló un sistema especial de examen de ADN.

En tanto, el diario Excelsior afirmó que el 26 de noviembre, en una Iguala fuertemente custodiada por tropas federales, el estudiante Ezequiel Chávez, de 18 años, fue secuestrado por cuatro hombres en una avenida céntrica, a plena luz del día y "frente a varios testigos".

Chávez, que estudia en la Preparatoria 32 de la Universidad Autónoma de Guerrero y manifestó vocación por estudiar geología, fue subido por sus captores a una camioneta blanca, según afirmó una vecina.

El padre del muchacho, Javier Chávez, dijo que denunció el caso ante el Ministerio Público de Iguala, la Procuraduría General de la República y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, entre otros organismos, pero hasta hoy no había tenido noticias sobre el paradero de su hijo.

(Télam)