sábado, 3 de enero de 2015

KICILLOF ANALIZÓ EL FINAL DE LA CLÁUSULA RUFO

El Ministro Axel Kicillof hizo declaraciones en la radio
Tras el vencimiento del acuerdo que Argentina mantenía con los bonistas reestructurados, el ministro de Economía anticipó cómo continuará la disputa con los holdouts. ¿Qué alternativas se abren?

El 31 de diciembre pasado venció la cláusula RUFO que impedía a la Argentina hacer ofertas a los fondos buitre y holdouts que superaran las que se habían firmado con los bonistas en los canjes de 2005 y 2010. Al respecto, el ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, manifestó: "No se produjo ese estallido que pronosticaron".

En ese sentido, explicó que con el vencimiento de la RUFO quedó demostrado que no había que arreglar con los buitres a cualquier costo.

Kicilloff resaltó además que "la economía funcionó de manera bastante sana, con incremento de ventas y consumos reales".

"La verdad es que la cláusula RUFO fue una trampa de ellos porque muchos analistas de acá y de los propios fondos buitres, sus lobby, decían que era una excusa de Argentina para no negociar", señaló Axel Kicillof durante una entrevista radial en la que sostuvo que esa cláusula "no fue la única ni la más importante" traba para un acuerdo.

El juez neoyorkino Thomas Griesa
Lo que decía la RUFO, explicó, "era que nosotros no podíamos pagarle más que a los bonistas de la reestructuración 2005, 2010, sin pagarle exactamente lo mismo a los bonistas reestructurados. Era una especie de factor multiplicador".

"La historia es que si vamos al momento en el que teóricamente ellos tenían voluntad de arreglar en esa oficina del dudoso mediador Pollack, dudoso porque cuando terminó la reunión salió a decir que Argentina estaba en default", recordó el ministro al criticar la actuación del mediador designado por el juez neoyorkino Thomas Griesa.

"Nosotros lo que hicimos fue evitar el peor error financiero de la Argentina que era ir a la oficina de Pollack y pagarle al señor Singer y sus socios" lo que Griesa dispuso en su fallo, dijo Kicillof.

¿QUÉ ALTERNATIVAS SE ABREN?

RUFO es la sigla de Rights Upon Future Offers. Se trata de la cláusula para limitar al Gobierno para impedir que se pague más a los tenedores de bonos que no ingresaron en los canjes que a aquellos que sí lo hicieron.

Si Argentina ofrecía a los fondos buitre más dinero tal como dictaminó el juez Thomas Griesa, automáticamente debería igualar ese pago con los bonistas que habían ingresado a los canjes.

En 2015, las condiciones para el país cambian drásticamente. La estrategia del Gobierno siempre fue clara y directa, nunca se ofreció más a los buitres que a los bonistas. Pero siempre se mostró abierto a llegar a una solución negociada para el conflicto.

"Argentina siempre ha estado abierta al diálogo", afirmó en ese sentido la embajadora en los Estados Unidos, Cecilia Nahón, quien además dio cuenta que desde que está firme la sentencia del juez Griesa que obliga al país a pagar a los buitres, existe "una oferta sobre la mesa para que se sumen al otro 92.4% de los tenedores de bonos". Sostuvo que la caída "allanará el camino" para alcanzar una negociación en la disputa.

También es importante hacer una diferencia entre lo que son los fondos buitre y los holdouts. Después de la crisis de 2001 y el default económico, Argentina inició un camino para resolver sus deudas en el extranjero. Básicamente hubo dos momentos clave: el 2005 y el 2010, cuando se ofrecieron canjes de deuda con una importante quita.

La Argentina inició un camino para resolver sus deudas
Entre ambos acuerdos, el país consiguió que el 93 por ciento de los acreedores aceptaran las nuevas condiciones de deuda, pero hubo un 7 por ciento que no lo hizo. Dentro de éstos últimos se encuentran los fondos buitre, que son alrededor del 1 por ciento del total, que iniciaron un camino judicial que terminó con el fallo favorable del juez Griesa.

El 6 por ciento restante son los que se denominarían holdouts; es decir, aquellos que poseen bonos vencidos tras el default pero que todavía no iniciaron demandas contra el país.

Este año, a fin de concluir con el camino iniciado en 2003, el Gobierno intentará cerrar un acuerdo con los fondos buitre y comenzar a dialogar con los holdouts para llegar a reestablecer por completo la confianza del extranjero en el país y posibilitar, de esta manera, que nuevas inversiones lleguen.

(Fuente: Diarios Tiempo Argentino y Página 12)