domingo, 25 de enero de 2015

LO QUE LA JUSTICIA SABE DE LA MUERTE DEL FISCAL

Radiografía del caso Nisman
El periodista Raúl Kollmann establece una radiografía de lo que hasta ahora quedó asentado firmemente en la causa según los informes que recibió la fiscal, y las investgaciones que se harán en esta semana que comienza.

Los parámetros que se utilizan en una autopsia son los de la distancia del disparo y el ángulo, que están estudiados a nivel internacional. Según los trascendidos, se hablaba de que el disparo fue a menos de dos centímetros, pero ayer la fiscal dejó en claro que fue a menos de un centímetro, con el arma prácticamente apoyada.

En ese diagnóstico inicial que hace la fiscal, entran otros elementos muy importantes:

- No hay marcas de pelea ni lesiones defensivas.

- En el propio baño no hay rastros de un forcejeo.

- Con la madre delante se verificó que el cuerpo de Nisman no permitía abrir la puerta del baño –más específicamente la cabeza, explicó ayer la fiscal–. Es decir, que era extremadamente difícil, más de película que de la vida real, salir del baño sin dejar rastros, pisadas, arrastre del cuerpo. Si se conseguía todo eso, luego había que cerrar casi totalmente la puerta y enganchar el cuerpo para empujarlo hacia la entrada y que la cabeza impida el ingreso al baño. Los peritos dijeron que es una escena casi imposible de reproducir.

- El mismo Nisman pidió el arma con la que se efectuó el disparo. Ya no hay dudas de que se utilizó la pistola 22 que le proporcionó Diego Lagomarsino: la vaina se corresponde con esa arma y ayer se concluyó el estudio final que indica que el plomo encontrado dentro del cráneo de Nisman se corresponde con la vaina.

- La puerta principal del departamento tenía dos formas de acceso: el código y la cerradura. Esa puerta estaba cerrada por dentro, con la llave puesta, tal cual lo testificó la madre de Nisman, Sara Garfunkel. Ella le avisó a la fiscalía que se llevó esa llave. Respecto de la puerta de servicio, está claro que estaba cerrada una de las cerraduras (la Trabex de arriba) y puesta la llave en la otra. La madre abrió la cerradura de arriba con la llave que ella trajo de su casa, pero no pudo abrir la cerradura de abajo porque la llave estaba puesta del lado de adentro. Esa cerradura es la que abrió el cerrajero empujando la llave con un alambre. Esto no hace imposible que alguien haya entrado y salido por la puerta de servicio, cerrando después por fuera. Pero quien lo hiciera tendría que haber hecho previamente una copia de la llave, algo improbable, aunque no imposible.

- No aparece nadie sospechoso habiendo entrado o salido de Le Parc. Igual, se están revisando las 170 cámaras que hay en el edificio y de las que habló también ayer la fiscal. Fein dijo que los registros de entradas y salidas son desprolijos, de manera que van a revisar las imágenes.

- La fiscal ratificó un adelanto que hizo el jueves: que personas de mantenimiento habían estado en el pasadizo que permite arreglar los aire acondicionados. Se trata de un pequeñísimo pasillo a través del cual existe un acceso también pequeño a los departamentos. Fein contó que Nisman volvió el 12 y al día siguiente pidió la presencia de los técnicos porque no andaban los acondicionadores. No hay rastros de que hayan abierto la chapa para acceder por ahí al departamento del fiscal y es probable que la media huella encontrada en el pasadizo corresponda al personal de mantenimiento.

- Por último, Fein reveló ayer que el cuerpo sufrió “espasmo cadavérico”, es decir que de inmediato, por la cercanía del disparo, adquirió rigidez. Eso es lo que explica por qué el dedo quedó doblado, con el ángulo propio del accionado del gatillo.

Este conjunto de elementos llevó a la conclusión inicial, sin ambigüedades, de que “no hubo intervención de terceros” en la muerte del fiscal.

LO QUE SE INVESTIGARÁ ESTA SEMANA

La semana que empieza mañana será de vorágine investigativa.

- Se supone que estará concluido el análisis de las llamadas telefónicas. No sólo interesan las de última hora, sino también las de los días previos al abrupto regreso de Nisman de sus vacaciones en Europa. El fiscal era un allegado muy cercano al ex jefe de Operaciones de la SIDE, Horacio “Jaime” Stiuso. Con tanta experiencia en inteligencia, parece difícil que Stiuso haya llamado a Nisman de forma directa, pero quienes conocen al fiscal están convencidos de que volvió por pedido del desplazado jefe de la ex SIDE. La secuencia parece nítida. Hay vínculo entre el regreso sorpresivo; el naufragio de su denuncia en los primeros días –incluyendo desmentida del ex jefe de Interpol– y el trágico final de su vida.

- Es posible que esté disponible el análisis de los contenidos de sus computadoras. Allí podrían existir elementos que expliquen la decisión de pegarse un tiro. Si lo presionaron, en las computadoras puede haber rastros.

- Está cantado que va a volver a declarar Diego Lagomarsino. Es posible que lo haga mañana mismo. Habrá que ver lo que dice (ver aparte). Lo ocurrido hasta ahora indica que le imputarán, como mínimo, el artículo 189 bis del Código Penal, que impone de uno a seis años de prisión a quien presta un arma a una persona que no tiene credencial de legítimo usuario.

- Como lo anunció ayer mismo la fiscal, se revisarán todas las cámaras del edificio. Verificarán que no haya entrado ni salido nadie sospechoso.

Hoy por hoy, la frase que se reafirmó es que en la muerte de Nisman no intervinieron terceras personas. Sin embargo, no es el final de la investigación: hay bastante camino por recorrer todavía.

(Raúl Kollmann)