viernes, 13 de febrero de 2015

EL CELS AVALÓ LA REFORMA DE INTELIGENCIA

La delegación del Cels en el Senado
El organismo sostuvo que la norma redundará en "una mejora significativa del funcionamiento actual del sistema" de inteligencia. Destacó los últimos cambios, pero advirtió por el decreto reglamentario.

Escribe Claudio Mardones

El Senado comenzó ayer a revertir los errores que había consolidado hace 14 años, cuando sancionó la actual Ley de Inteligencia Nº 25.520, una norma que fue promulgada por el presidente Fernando de la Rúa dos semanas antes de abandonar la Rosada. Según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), parte de esos desaciertos habían continuado en el proyecto original que presentó la Rosada hace dos semanas para disolver la ex SIDE y crear la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Sin embargo, según un documento que difundió ayer el organismo presidido por el periodista Horacio Verbitsky, "el proyecto que tuvo media sanción" ayer "contribuye a transparentar el sistema de utilización de fondos reservados, establece pautas más claras para la clasificación y acceso a la información, y prevé aplicar a los agentes de inteligencia las mismas reglas procesales que a los otros auxiliares de justicia cuando intervengan en investigaciones criminales".

Las valoraciones forman parte de un respaldo público del CELS a los últimos cambios incorporados por el oficialismo, tras las recomendaciones de Verbitsky y del primer jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Marcelo Saín, dentro de un debate donde los principales sectores de la oposición eligieron pegar el faltazo.

Algunas críticas del Cels fueron tenidas en cuenta
Entre las reformas promovidas, el dictamen de ayer sostiene que los espías sólo podrán participar en investigaciones criminales si existe un requerimiento previo y fundado por orden de un juez. También les prohíbe participar en acciones represivas.

Los cuestionamientos del CELS también volvieron a apuntar al cuerpo de agentes secretos de la Policía Federal. Debería ser derogado, recordó el documento, pero destacó que "aparece como un avance la incorporación de todas las áreas de inteligencia del Estado al Sistema Nacional", algo que incluye a la Dirección de Inteligencia Militar y a los demás entes secretos.

En ese escenario el CELS recordó que los agentes secretos de la Federal "tienen cargos que no son incompatibles" con otros empleos, públicos y privados, algo que, consideró, "está hecho a la medida de las dictaduras para infiltrarse en organizaciones".

Respecto al cambio de ámbito de la Dirección de Observaciones Judiciales, conocida como "Ojota", el CELS destacó que deje de depender de la AFI, para ser controlada por el Ministerio Público. Pero sostuvo que "se debería haber distinguido entre las escuchas realizadas para producir prueba en investigaciones criminales iniciadas, de aquellas orientadas a la actividad de inteligencia nacional." Sobre estas últimas el CELS sugirió que "queden en el ámbito del Poder Ejecutivo".

Horacio Verbitsky, presidente del Cels
El Senado redefinió la utilización de los fondos reservados. Una parte serán de carácter público y las cifras secretas quedarán destinadas para operaciones que se clasifiquen como reservadas. Esa modificación fue rescatada por el CELS, aunque no abandonó sus críticas porque el nuevo dictamen dice que "se deberán establecer procedimientos necesarios" para la "adecuada rendición de los gastos".

La desclasificación fue otro punto reformado: a diferencia de los 25 años propuestos por la Rosada, los plazos se reducen a 15 años, dentro de una nueva habilitación que permite "a toda persona y organismo que justifique un interés legítimo a pedir la desclasificación de la información ante el Poder Ejecutivo". Aunque en los plazos iniciales del gobierno la nueva AFI tenía que empezar a funcionar en tres meses, el nuevo dictamen, con acuerdo del oficialismo, extendió los límites a 120 días, un cambio que también reclamó el CELS.