miércoles, 11 de febrero de 2015

KICILLOF REFUTÓ LAS CRÍTICAS POR ACUERDOS CON CHINA

El Ministro de Economía Axel Kicillof
El ministro recordó que los mismos que critican antes pedían salarios bajos para competir con China. Desde el sector pyme, advirtieron que la oposición de los grupos concentrados se explica porque ahora no son ellos quienes definen.

“Están agitando un fantasma: pareciera que van a venir barcos con chinos a la Argentina a trabajar indocumentados y en condiciones de hambre. Es muy difícil atacar los acuerdos”, advirtió ayer el ministro de Economía, Axel Kicillof, al referirse al cuestionamiento realizado desde algunos sectores empresarios y sindicales a los acuerdos firmados con China. El titular del Palacio de Hacienda estimó, en cambio, que el desarrollo de los distintos proyectos como las represas hidroeléctricas en la Patagonia requerirán la creación de 148 mil puestos de trabajo en la actividad de la construcción. El funcionario destacó la relevancia para el país del canal de financiamiento de largo plazo para obras de infraestructura abierto por la potencia asiática y advirtió la necesidad de reducir el déficit comercial a través de un incremento de las exportaciones agroindustriales hacia ese destino. “Las declaraciones en contra del acuerdo de los empresarios son contradictorias, casi me animo a decir que es un ataque absurdo. Esos dirigentes tendrán que vérselas con todos los empresarios que acompañaron, que van a recibir las licitaciones”, lanzó el funcionario al referirse a las críticas que realizaron directivos de la Unión Industrial (ver aparte).

“La economía argentina, objetivamente, es complementaria de la economía china. Nosotros producimos bienes que ellos necesitan y ellos producen cosas que nosotros compramos. Hay un esfuerzo del Estado, pero hay una base que lo posibilita”, expresó el ministro de Economía al destacar el fuerte incremento del intercambio bilateral. En términos generales las empresas argentinas venden porotos de soja, petróleo, aceite de soja, cueros y pieles y carne, mientras que desde China se importan computadores, químicos, motocicletas, juguetes, manufacturas de plástico e instrumental médico. Esa estructura del intercambio dominada por compañías de capital extranjero se replica en la relación del gigante asiático con el resto de sus socios en América latina y representa un desafío para cualquier proceso de industrialización.

La visita de la Presidenta a China
“Exportamos alrededor de 4700 millones de dólares e importamos de allá 10.000 millones de dólares. Este es un fenómeno también mundial: China tiene una balanza comercial superavitaria con prácticamente todos los países con los que comercia, se convirtieron en una especie de factoría del mundo”, precisó Kicillof durante una entrevista de Radio Del Plata, donde destacó los avances en materia de integración financiera a través de instrumentos como el swap de monedas con el Banco Popular de China. Mediante ese instrumento el Banco Central se hizo de 3100 millones de dólares en cinco meses que le permitieron fortalecer su nivel de reservas internacionales.

El funcionario aseguró que uno de los objetivos del equipo económico es reducir el déficit comercial con China a través del incremento en las exportaciones hacia ese país. “Para eso hay que diversificar los productos. Hemos conseguido que China admita productos agroindustriales argentinos de mayor valor agregado que antes no podían ingresar”, consideró el funcionario. “Argentina está en condiciones de inyectar mayor producción, de entrar con nuevos productos y el gobierno chino demostró en la práctica que es propenso a eso”, aseveró al referirse a las negociaciones impulsadas desde la Cancillería y la cartera de Agricultura.

“El acuerdo no plantea ningún privilegio en términos de legislación laboral ni en términos migratorios para nadie de China que venga a trabajar a la Argentina. Básicamente, los que van a venir son ingenieros capaces de producir estas represas”, explicó Kicillof al referirse al sexto punto del acuerdo marco alcanzado con la potencia asiática que ya obtuvo media sanción en el Senado. “Es lógico y razonable que en un proyecto de gran envergadura se contraten especialistas extranjeros”, afirmó Kicillof al cuestionar las declaraciones del establishment empresario. “Un gobierno que se preocupa tanto por generar producción y empleo es raro que ahora se le ocurra rifar todo. ¿A cambio de qué? Me parece una chicana política para generar un clima que lo conocemos”, afirmó el funcionario.

“Me llama la atención porque algunos empresarios se han pasado toda la vida pidiendo trabajo barato en la Argentina en condiciones competitivas con China. Que bajen los sueldos, que haya peores condiciones de trabajo los he escuchado con el eufemismo de mayor competitividad, pero buscando mayor competitividad salarial por la vía de la devaluación o por la vía de los salarios”, indicó jefe del equipo económico. “La cuestión electoral y el partidismo están tiñendo un poco las opiniones de algunos empresarios, representantes de empresarios y diputados miembros de partidos de partidos opositores”, sostuvo Kicillof al referirse a las declaraciones del diputado del Frente Renovador Mendiguren. “Este dirigente tendrá que vérselas con todos los empresarios que acompañaron, que van a recibir las licitaciones”, advirtió el funcionario.

El gigante asiático y los acuerdos con Argentina
“Yo sé que muchos dicen Argentina no tiene acceso a los mercados, pero hemos tomado deuda por las represas, 4700 millones de dólares, deuda que va a ir apareciendo a medida que avance la obra”, sostuvo Kicillof. Antes del viaje de CFK a Beijing para reunirse con el presidente chino Xi Xinping, un grupo de bancos chinos desembolsó el primer tramo del financiamiento acordado con el gobierno oriental para la construcción de las dos represas hidroeléctricas en la provincia de Santa Cruz. Fueron 287 millones de dólares que permiten poner en marcha las obras. Kicillof sostuvo que una de las razones para recurrir al financiamiento externo es el alto contenido de componentes importados que tiene ese proyecto.

“El Belgrano Cargas va a renovar todo el parque rodante. Hoy Argentina no tiene la capacidad de producir locomotoras, muy pocos países en el mundo producen locomotoras”, sostuvo el funcionario al referirse al financiamiento acordado para recuperar el sistema ferroviario de cargas. “Ese ferrocarril es la columna vertebral del norte productivo argentino, incluso de las economías regionales. Lo dejaron caer durante la fase neoliberal”, dijo el ministro de Economía. Kicillof indicó que la mayor parte de las obras serán realizadas por empresas argentinas y destacó que el acuerdo contempla “la instalación de capacidades locales para el mantenimiento y la reparación”.