martes, 10 de febrero de 2015

LA BALA QUE ENTRÓ POR SOBRE LA OREJA

Se analizó la trayectoria de la bala que mató a Nisman
Por la distancia del disparo, por la ausencia de lesiones defensivas, por la forma en que fue encontrado el cuerpo, por la inexistencia de pelea en el baño y porque el propio Nisman pidió prestada el arma, la hipótesis es que se disparó a sí mismo.

Por Raúl Kollmann

La fiscal Viviana Fein recibió ayer, por escrito, un nuevo texto referido al disparo que provocó la muerte de Alberto Nisman. Una parte de las conclusiones se hicieron públicas: “Conforme a la autopsia que obra en la causa, el disparo entró tres centímetros por encima de la inserción del pabellón auricular. El orificio de entrada es de seis milímetros”. Pero en el texto original del estudio, dice además que tiene una trayectoria ascendente del 30 por ciento y “es compatible con una lesión auto-inflingida”. El análisis no es definitivo, pero reafirma la conclusión a la que llegaron los médicos forenses que hicieron la autopsia: “En la muerte del doctor Nisman no hubo participación de terceras personas”. Un trabajo pericial realizado por el balístico Luis Olavarría demostró también que es muy difícil que el disparo se haya escuchado desde otro departamento. Por otra parte, anoche se seguía trabajando en una especie de contraprueba del barrido electrónico originado en la mano de Nisman. En el estudio hecho en La Plata dio negativo, ahora se estaba utilizando en Salta un aparato de mayor definición pero hasta que se interrumpió el trabajo, a las 21, también daba negativo.

DISPARO

Fein dedicó un tramo de su comunicado de ayer a aclarar algunas cosas sobre el disparo. Quiso salir a la cancha para contrarrestar las versiones sobre la ubicación del orificio producido por el proyectil y, en base a eso, la especulación de que se trató de un homicidio.

La fiscal dejó en claro que el disparo fue tres centímetros por encima de la oreja, un lugar que no es habitual en un suicida, pero que tampoco es inhabitual. “Hay numerosos casos”, como viene señalando el criminalista Raúl Torre.

Además, el texto habla de un diámetro de seis milímetros y con una trayectoria ascendente de menos del 30 por ciento. Olavarría lo analizó así: “Es muy posible que haya apoyado la parte de abajo del caño y estuviera sin apoyar la parte de arriba. Eso le da la trayectoria. En general, en los homicidios la trayectoria es de arriba hacia abajo y en los suicidios la trayectoria es levemente de abajo hacia arriba. No es una evidencia contundente ni definitiva, pero es lo común”, redondeó el experimentado balístico. En el texto que recibió la fiscal, se sostiene que “es compatible con una herida auto-inflingida”, o sea de un disparo que el propio Nisman realizó.

Estos análisis y la conclusión de la autopsia –“no intervinieron terceras personas en la muerte del doctor Nisman– están siendo revisados por los peritos designados por la ex esposa del fiscal Sandra Arroyo Salgado, en representación de sus hijas y de la madre de Nisman, Sara Garfunkel. Desde el viernes, tres especialistas de enorme reputación, los forenses Osvaldo Raffo y Julio Ravioli, y el ex titular de la Policía Científica bonaerense Daniel Salcedo trabajan en la morgue y también en base a fotos y un video de la autopsia. Para ellos, el lugar del disparo no es típico de un suicida sino atípico. Y consideran que el disparo encima de la oreja es más típico de una ejecución. Aun así, son muy cautos y evaluarán las cosas en conjunto con el análisis del baño en el que apareció el cuerpo.

Sí hay una coincidencia clave entre peritos oficiales y de parte: el disparo fue a menos de un centímetro. Es un dato que abona mucho la conclusión de la autopsia de que Nisman se disparó a sí mismo.

BARRIDO

Anoche, cerca de las 21 se interrumpió el trabajo que se estaba haciendo en el microscopio de barrido electrónico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta. Los peritos oficiales y los designados por Arroyo Salgado no encontraron los restos de fulminante, o sea el mismo resultado negativo que se registró en el estudio realizado en La Plata. “Esto es como buscar una caja negra en el océano”, explicaron los especialistas. El método con el que se trabaja es el siguiente:

- Sobre la mano de Nisman se aplicó numerosas veces algo que se llama disco de carbono, que es una especie de imán de las partículas de metales.

- Lo que se busca es que en ese disco se adhieran partículas en las que se combina plomo, bario y antimonio.

- Estamos hablando de partículas que son la mil millonésima parte de un gramo. O sea que es un millón de veces más chica que un miligramo.

- Cuando el aparato detecta una partícula con metal, produce un brillo. Se la atrae, se la agranda y se busca su composición.

Según Olavarría, este estudio dio negativo y podría volver a dar negativo por la forma en la que Nisman tomó el arma o porque al ser un arma vieja produjo menos concentración de fulminante, por lo tanto menos gases y menos deflagración de esas partículas de metales.

Hasta anoche no encontraron esa especie de caja negra en el océano y hoy seguirán buscando. Si la encontraran, significa que Nisman estuvo en contacto con el arma. Si no la encuentran no significará que no disparó.

RUIDO

Luis Olavarría, titular del Equipo Forense de Investigación Criminal (EFIC) y balístico de gran experiencia, hizo un estudio sobre el ruido del disparo y si tiene lógica que no se haya escuchado en el edificio.

Por supuesto que utilizó también una Bersa calibre 22 y realizó el disparo tanto a 20 centímetros como casi de contacto. Probó con un tiro en un baño, con la puerta abierta y casi cerrada, como estaba la puerta del baño en que apareció el cuerpo del fiscal.

Todo se reflejó en una filmación y utilizando un aparato que mide los decibeles. La conclusión fue categórica: la lógica indica que es difícil que el disparo se haya escuchado en otro departamento.

Con el disparo de contacto, el máximo de decibeles fue de 110, pero con la puerta del baño entornada esa cifra bajó a algo más de 80, poniendo el aparato que mide los decibeles a ocho metros. Ese nivel equivale al de una persona hablando. Es más, en el video, Olavarría explicó ante la cámara mientras se hacían dos disparos de contacto, a ocho metros de distancia y ninguno de los dos se escuchó. Si el disparo es a menos de dos centímetros, como coinciden los peritos, el sonido está muy amortiguado.

Lejos de los estallidos políticos, la causa va avanzando en estos aspectos técnicos que son claves. Queda bastante camino por recorrer, pero hasta ahora, por la distancia del disparo, por la ausencia de lesiones defensivas, por la forma en que fue encontrado el cuerpo, por la inexistencia de pelea en el baño y porque el propio Nisman pidió prestada el arma, nada cuestiona todavía la hipótesis más instalada en el expediente: que Nisman se disparó a sí mismo.