miércoles, 25 de marzo de 2015

YO PISARÉ LAS CALLES NUEVAMENTE...

En Rosario, con las Madres como estandarte, la gruesa columna llegó hasta el Monumento a la Bandera donde se leyó un documento. "Sabemos por qué estamos acá", dijeron unos adolescentes.

Por Sonia Tessa

La lluvia apenas humedeció la convocatoria de la multitudinaria marcha por el 24 de marzo. Más de 12 cuadras de gente se congregaron, con pocos paraguas y muchas ganas de manifestar contra el olvido. Desde Moreno y Santa Fe salieron las columnas, encabezadas, como siempre, por la bandera de Madres de la Plaza 25 de mayo, llevada por exdetenidos y familiares de desaparecidos. En el Monumento a la Bandera, a resguardo de la lluvia, esperaban dos de las Madres, Elsa Chiche Massa y Norma Vermeulén. "Venimos para recordar lo que fue la época de la dictadura y para que no vuelva a pasar, porque aunque seamos chiquitos, sabemos por qué estamos acá", dijo Antonia, de 14 años, secundaria de la escuela de danzas Nigelia Soria, que llevaba la bandera de la Federación de Estudiantes Secundarios junto a sus compañeras Abril y Luz. La nutrida columna de adolescentes cantaba "como a los nazis, les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar", en la puerta de los Tribunales Federales, adonde se juzgan los genocidas. En el acto, el Espacio Juicio y Castigo exigió "de los candidatos un compromiso público para dar continuidad a los juicios contra los genocidas".

Además de estudiantes secundarios, marcharon sindicatos, agrupaciones políticas, organizaciones sociales, grupos de artistas, todos detrás de los organismos de derechos humanos y llegaron al Monumento cuando caía la tarde.

El acto demoró en comenzar, por la falta de conexión eléctrica para el sonido, pero logró hacerse, con un público fiel que acompañó desde el patio cívico. El documento del Espacio Juicio y Castigo fue leído --como siempre-- por varias voces. La "urgente aceleración" de las causas por delitos de lesa humanidad y su unificación, como así también el "juicio político y destitución" del juez de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo fueron algunos de los reclamos, y repudiaron las "acciones destituyentes que se han hecho más visibles este año" en Venezuela, Brasil y Argentina.

En Buenos Aires a la altura del 972, la manifestación hizo un alto. Carlos Alberto Novillo Saade arengó: "Hemos recuperado los restos de la compañera Marta Susana Díaz gracias a la lucha incansable de sus familiares y de los organismos de derechos humanos". El grito de "presente, ahora y siempre" y los aplausos acompañaron a la hermana de Marta, Graciela Diez, a esparcir las cenizas guardadas en una pequeña bolsa de nylon, que apretaba en su la mano. Las arrojó dentro de la reja negra que protege al árbol con hojas bordó y al arbusto verde que empieza a crecer. "Marta volvió a casa", gritó Graciela, llorando. Recibió aplausos y abrazos antes de reanudar la caminata.

"El silencio no va, el silencio no va, por nuestros compañeros todos los años vamo' a marchar", fue otra de las consignas que coreaban desde el comienzo de la movilización. Algunas manifestantes llevaban carteles por "Verdad y justicia para Silvia Suppo". Varias cuadras más atrás, en la columna de la Asociación Bancaria, los manifestantes llevaban carteles con la foto y los nombres de desaparecidos de ese gremio. Hubieron 13 en Rosario. "Mario Bordesio, banco Nación"; decía un cartel; "Luis Enrique Umansky, banco comercial israelita", era otro. "Analía Arriola, banco de Santa Fe"; otra de las pancartas que le ponían nombres a la historia.

"Libres o muertos, jamás esclavos", cantaban desde la columna del Movimiento Evita, además del infaltable "Somos de la gloriosa Juventud Peronista" que termina con "no nos han vencido".

La Biblioteca Vigil recuperada llevó su bandera, igual que la Pocho Lepratti. Centro Cultural La Toma también marchó. Son tantas las identidades que se congregan en la masiva manifestación de cada 24 de marzo que es imposible mencionar a todos. Colegios profesionales, organizaciones sociales y murgas como Los Herederos se manifiestan en esta fecha. Nuevo Encuentro, Partido del Progreso Social, La Cámpora, Partido de la Ciudad Futura, fueron algunas de las columnas que cerraron la manifestación.

"Repartí volantes en toda la marcha y vi mucha gente, alguna que desde hacía años no veía acá. Influyó el contexto golpista latinoamericano. Salió todo el mundo, con chicos, con nietos", consideró Carlos Ghioldi, de La Toma.

Al llegar al Monumento, la marcha se bifurcó. Un grupo de agrupaciones como Patria Grande, Causa, COAD, ATE Rosario y algunas agrupaciones de Amsafé Rosario hicieron su propio acto en la esquina de Buenos Aires y Santa Fe, con consignas diferentes.

El grueso de los manifestantes llegó al patio cívico, en medio de una confusión. "Es la primera vez que recuerdo un 24 de marzo con lluvia", dijo Pablo Alvarez, periodista de Alapalabra, el periódico de las Madres. En el propileo, junto a la llama votiva del Monumento a la Bandera, Chiche y Norma esperaban la marcha.

El Espacio Juicio y Castigo denunció la "complicidad de la justicia que opera al servicio de la impunidad", y repudió las recientes resoluciones en los casos Papel Prensa, ingenio Ledesma y La Nueva Provincia. Recordaron también que el juez nicoleño Villafuerte Ruzo en lugar de procesar a Víctor Hugo Chuly Rodríguez "le permite viajar a un cruce de los Andes que mancilla la bandera nacional y al general San Martín". Recordaron que "Argentina es el único país que juzgó a sus represores dentro de sus fronteras, con 970 represores detenidos, 573 represores condenados y 873 procesados". Por el peligro latente de que queden libres, pidieron aceleración de las causas.

SERRAT CON LAS MADRES

Serrat se acercó al Monumento para saludar a las Madres
De todas las actividades por el 39º aniversario del golpe de Estado, hubo una que se mantuvo bajo cierto hermetismo hasta casi el momento de su concreción: La aparición de Joan Manuel Serrat en el Monumento a la Bandera, para estrechar en abrazos a las Madres de Plaza 25 de Mayo que estaban allí, junto a la llama botiva. "Me trajo hasta aquí el cariño hacia unas mujeres que han sido el símbolo más importante que hemos tenido en la lucha contra el gobierno salido del golpe militar", dijo Serrat, apabullado de saludos emocionados de quienes concurrieron a la marcha y de repente se sorprendieron con el gesto del cantautor catalán que anoche brindó el primero de dos recitales en su gira "Antología desordenada".

El cantante las abrazó y les expresó su "cariño y profundo respeto", en una breve charla a media voz, y en medio de la pequeña marea humana que pugnaba por retratar con las cámaras de los teléfonos ese inesperado y emotivo encuentro. Ellas, a su vez, también le retribuyeron su reconocimiento "por la coherencia", tal la síntesis de la mamá de Osvaldo Vermeulen.

Unos minutos después, el séquito que rondaba al catalán indicó que era hora de regresar al hotel, y luego al salón del parque Scalabrini Ortiz donde daría el primero de sus dos recitales programados para Rosario.