CINCO AÑOS DE MATRIMONIOS IGUALITARIOS

La efemérides es hoy, 15, pero el debate en el Senado empezó un 14 de julio de 2010, por la mañana. La discusión duró 15 horas y dejó, ya de madrugada, un resultado mejor del esperado por quienes respaldaban el proyecto: 33 votos a favor, 27 en contra.

Hoy se conmemoran cinco años desde la sanción del matrimonio igualitario en la Argentina. Durante este tiempo, según datos de los Registros Civiles, se casaron 3190 parejas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otras 3034 en la provincia. Sin estadísticas más precisas, las proyecciones de las organizaciones LGBT dan un cálculo de más de 12 mil parejas en todo el país, con muchos de esos matrimonios concentrados en los principales centros urbanos: Santa Fe, Córdoba y Mendoza.

En la provincia de Santa Fe, en estos cinco años se celebraron un total de 895 matrimonios igualitarios, es una de las provincias con más casamientos desde la sanción de la ley.

La ley fue la primera de una serie de ampliaciones legales. Luego vinieron la sanción casi por unanimidad de una ley de identidad de género modelo a nivel internacional; la ley de fertilización asistida; el reconocimiento por decreto de los hijos de parejas de mujeres nacidos antes de la sanción de la ley; y la incorporación de la pregunta por las familias homoparentales en el Censo 2010, que mostró que ese año había 24.228 parejas homosexuales en todo el país, y que el 21% de ellas tenía hijos a cargo.

La ley convirtió al país en el primero de América Latina y uno de los primeros en el mundo en permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo. En la región, por vías legislativas o judiciales, luego se aprobó el matrimonio igualitario en Uruguay, Brasil y México, y Colombia va camino a aclarar su vacío legal. En el mundo, el último gran paso lo dieron los Estados Unidos, hace sólo dos semanas, cuando fue aprobado por la Corte Suprema de Justicia.

CUENTA PENDIENTE: LA INCLUSIÓN DEL COLECTIVO TRANS

La Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT) presentó junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el informe Orgullo en el trabajo en la Argentina, un estudio sobre la discriminación en los puestos laborales por motivos de orientación sexual e identidad de género. Además de rescatar la incidencia de la nueva normativa, el informe explora las materias pendientes en términos de inserción laboral del colectivo trans.
"A cinco años de vigencia de la ley de matrimonio igualitario y tres de la de Identidad de Género, mucho se ha avanzado. Pero también son muchos los desafíos que aún debemos encarar para achicar la brecha existente entre la igualdad legal y la real. Ante esos desafíos, urge articular acciones entre diversos sectores para superar las situaciones de exclusión, especialmente en la inclusión laboral del colectivo trans”, indicó Esteban Paulón, presidente de la FALGBT.

LA PRIMERA FILIACIÓN TRIPLE EN ARGENTINA

Hace unos días anotaron al hijo de la periodista Marta Dillon, la cineasta Albertina Carri y el diseñador Alejandro Ros como Furio Carri Dillon Ros en lo que es primer caso de rectificación registral por triple filiación en la Ciudad de Buenos Aires.

Cuando Marta Dillon, Albertina Carri y Alejandro Ros decidieron tener un hijo, pensaron que iba a pasar mucho tiempo hasta que el Estado pudiera reconocer la triple filiación de Furio. La primera partida del niño apenas llevaba el apellido de Carri. Recién luego de la ley del matrimonio igualitario y de un decreto presidencial que lo avaló, llegó el de Dillon. Ahora, seis años después, Furio lleva inscripto su nombre completo: los tres apellidos de las mamás y el papá: es el primer caso de rectificación registral por triple filiación en la Ciudad de Buenos Aires.

Aunque Albertina, Marta, Alejandro y Furio no viven todos juntos, encontraron la manera, como tantas otras miles de familias, de compartir tiempo entre ellos. Furio vive con sus madres, un día a la semana está con Alejandro, y un fin de semana por medio también. Y en el medio llevan una vida como la de cualquier otra familia: “las peleas, las alegrías, los deberes, los mocos” y todo lo que puede suceder en la vida de un niño de seis años. “Las familias son diversas siempre y no hace falta que haya una pareja de lesbianas o de gays en el origen. Las constelaciones familiares son múltiples, solo que ahora están reconocidas, se hacen visibles”, dijo a Infojus Noticias Marta Dillon.

En la puerta del registro civil de la calle Uruguay, las cámaras de televisión y foto apuntan a los cuatro, que se abrazan y celebran. Alejandro Ros no tiene palabras para explicar el momento y apenas alcanza a decir una: “Emocionante”.

La rectificación de la partida de nacimiento de Furio viene a consagrar su derecho a la identidad. “Inscribirnos en una genealogía de lucha, inscribirnos a nosotros y a nuestro hijo, que sepa quiénes fueron sus abuelas y sus abuelos, quiénes somos nosotras y por qué decidimos hacer esta familia es un derecho y una alegría por la que trabajamos”, dijo Dillon.

Pero los papeles no cambian en nada el amor que une a los Dillon, Carri y Ros. “Es el reconocimiento por parte del Estado de una realidad que existe, no es una familia nueva y es importante porque si no un montón de derechos quedan excluidos”, dijo a Infojus Noticias Iñaki Regueiro, miembro de AboSex, la red de activistas jurídicos por la diversidad sexual. “Hacernos visibles en nuestra múltiples conformaciones familiares es proteger a nuestros hijos y nuestras hijas”, agregó Dillon.

Fuentes: Tiempo Argentino - Diario Uno Santa Fe - Ana Soffieto y Fotos Sol Vazquez