domingo, 10 de enero de 2016

LA INDUSTRIA TEXTIL ARGENTINA FRENTE A LA IMPORTACIÓN

Con la llegada de grandes marcas internacionales, peligra la permanencia de los pequeños y medianos productores locales.

Por Ana Paula Rodríguez

La devaluación del peso de mediados de diciembre se trasladó a los precios en aumentos de hasta el 40% y la industria textil no fue la excepción. Si comprar una prenda de moda en nuestro país ya era costoso, la nueva medida no hace más que dispararlos aún más.

Abrir las puertas del país a las grandes marcas internacionales como Forever 21, H&M, TopShop, & Gap logrará que los precios bajen, pero pondrá en grave riesgo a la industria textil argentina.

En el año 2002 eran 700 las marcas de ropa instaladas en el país. Hoy son 1.200 y la mitad es industria argentina y genera 450 mil puestos de trabajo. También el diseño independiente, que ha traspasado las fronteras porteñas, contribuye a generar puestos de trabajo pero todo puede irse por la borda ahora que marcas de costos muy competitivos entrarán al país.

"Lo primero que se puede esperar de una devaluación es el deterioro del poder adquisitivo y con ello la caída de la demanda afectando así directamente a la producción nacional", explicó el economista Agustín D´Attellis.

Por otro lado, el economista e investigador del CONICET, Claudio Katz coincidió con D´Attellis y afirmó que "el equipo macrista desplegó presentaciones tecnocráticas del ajuste, como si estuvieran determinadas por exigencias naturales de algún dispositivo y por eso describieron los detalles operativos de la devaluación sin mencionar sus nefastas consecuencias sociales".

"Mauricio devalúa con buena onda y alegría, mientras sus funcionarios imaginan las sonrisas de los millonarios", sostuvo Katz al tiempo que analizó: "El principal favorecido por la simultánea decisión de devaluar y reducir las retenciones es el agro-negocio ya que incrementa sus ganancias inmediatas en un 50-90% y se embolsa 3.700 millones de dólares, que valdrán un 40% más en moneda nacional".

"Los neoliberales están de fiesta. Pero la lluvia de beneficios que reparte el macrismo alimenta graves problemas. El conflicto más previsible se avizora con la recesión. El combo de inflación-devaluación y tarifazos induce fuertes tendencias contractivas en el próximo cuatrimestre", sostuvo el profesor de la UBA.

En cuanto a precios más económicos para el consumidor, se espera que más de 40 marcas de indumentaria del mundo regresen a la Argentina. Forever 21, una cadena estadounidense, ya está negociando con IRSA para instalarse en el Alto Palermo.

"En el caso de que se dé finalmente una apertura indiscriminada, como dijo Prat Gay, se va a producir un fuerte impacto en la economía, porque afectará a las pymes, por un lado", sostuvo D´Atellis.