lunes, 8 de febrero de 2016

¿QUÉ SIGNIFICA SER "PROGRESISTA" EN ESTADOS UNIDOS?

Visiones distintas en las elecciones de los precandidatos demócratas estadounidenses.

Tara McKelvey - BBC



Bernie Sanders y Hillary Clinton están de acuerdo en regular los bancos, pero difieren en las ideas sobre cómo hacerlo.

Los dos precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos, Hillary Clinton y el senador Bernie Sanders, suelen discutir sobre lo que significa el término "progresista".

Por ejemplo, el 3 de febrero, en evento de la cadena de noticias CNN en el estado de New Hampshire, Sanders y Clinton se pusieron a discutir sobre cuál de ellos dos tiene más derecho a describirse a sí mismo con esta palabra.

Sanders habló de Clinton como una conservadora en cuestiones de política exterior. Ella no estuvo de acuerdo y aseguró que es una "progresista a la que le gusta conseguir que las cosas se hagan".

Agregó que le divertía que Sanders se haya designado a sí mismo como el guardián de quién puede ser progresista y quién no.

Pero, ¿qué es realmente ser "progresista" en Estados Unidos?

IGUALDAD SOCIAL

Políticos, activistas y otros expertos no se ponen de acuerdo sobre lo que significa la palabra. Los historiadores coinciden en que no hay una definición precisa. Sin embargo, dicen que los progresistas encajan en ciertos criterios.

Un progresista es alguien que quiere ver más igualidad económica y social, y que espera más avances en derechos para las mujeres y los homosexuales.

Los progresistas apoyan causas como el matrimonio gay.

También apoyan los programas sociales del Estado y les gustaría que los movimientos sociales tengan más poder en Estados Unidos.

Dentro del espectro progresista, por supuesto, hay facciones distintas e incluso enfrentadas entre sí, según explica David Greenberg, autor del libro "Republic of Spin: An Inside History of the American Presidency" (Historia interna de la presidencia de Estados Unidos).

Hay un grupo, por ejemplo, que está dominado por activistas de movimientos sociales como Occupy Wall Street y Black Lives Matter, organización que lucha por los derechos de los afroestadounidenses.

En otro grupo predominan los que pertenecen al ala izquierdista del Partido Demócrata, pero que no son parte de un movimiento social o una causa específica.

SOBRE LOS BANCOS

Muchos de estos progresistas "ven la política como un proceso que va de abajo hacia arriba" y apoyan la lucha por el cambio social, aunque no todos salgan a las calles a pelear por este, explica Julián Zelizer, historiador de la Universidad de Princeton (EE.UU.).

También creen que el gobierno puede ayudar a la gente y miran con buenos ojos los programas de fomento como fue el Nuevo Pacto (New Deal) del presidente Franklin Delano Roosevelt, en la década de 1930.

Algunos progresistas admiran los programas de trabajo creados por el presidente Franklin D. Roosevelt.

Por estas razones, ven el mundo y sus problemas de manera similar, pero generalmente tienen diferentes ideas de cómo resolverlos.

Casi todos los progresistas coinciden en que los bancos deberían ser regulados, por ejemplo, aunque discuten cómo debería hacerse.

Bernie Sanders, según Greenberg, "quiere acabar con los bancos". Otros son más moderados en sus puntos de vista. Clinton está de acuerdo con Sanders, en principio, dice Greenberg, "pero no quiere hacerlo sin planificación".

Pero independientemente de cómo vean el asunto de la regulación bancaria, ambos se muestran orgullosos de hacerse llamar progresistas.

Para los demócratas, ahora es un término codiciado. Pero no siempre fue así.

TÉRMINO CODICIADO

En los años 80, los conservadores atacaron al candidato demócrata a la presidencia Michael Dukakis por ser muy de izquierdas y lo etiquetaron con la palabra "liberal".

"Se veía como una palabra negativa", dice Zelizer.

Eventualmente, los demócratas trataron de distanciarse del término. Cuando Bill Clinton se postuló a la presidencia en 1990, trató de evitar la palabra "liberal".

El presidente Clinton buscaba promover medidas económicas liberales sin llamarlas de esta forma.
Durante su campaña, citaba investigaciones económicas del Instituto de Política Progresista para así promover una "economía liberal sin llamarla liberal", dice Greenberg.

En años recientes, los demócratas han comenzado a ver la noción de política progresista con otros ojos.

La izquierda ha experimentado un resurgimiento con el presidente Barack Obama, dice Michael Kazin, profesor de historia en la Universidad Georgetown (EE.UU.).

Según Kazin, el "partido Demócrata se ha convertido en un partido progresista".

El hecho de que los candidatos demócratas estén peleando por mostrar que tan progresistas son, expresa la forma en la que las cosas han cambiado.

Como dice Zelizer: "Muestra que hay más espacio para la izquierda en la política estadounidense del que ha habido por mucho tiempo".

Fuente: BBC